MADRID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) condenó este jueves el atentado contra la fiesta de una boda que se celebraba en la provincia afgana de Kandahar, en el sur del país, que ha dejado al menos 40 muertos y 77 heridos. El personal del CICR en el principal hospital de Kandahar ha reaccionado inmediatamente después del atentado y ha estado trabajando toda la noche para ayudar a los más de 80 supervivientes heridos, entre los que hay numerosos niños.
"El CICR condena en los términos más firmes estos ataques, que manifiestan el intento deliberado por maximizar la muerte entre los civiles", afirmó el director de operaciones del CICR para el sur de Asia, Jacques de Maio. "Este atentado viola claramente los principios más básicos de las leyes de la guerra", añadió.
Poco después del atentado, coches privados y taxis organizados por el CICR comenzaron a llevar a los heridos y a los muertos al hospital regional de Mirwais, en la ciudad de Kandahar, dirigido por el Ministerio de Sanidad con el apoyo del CICR.
Durante la noche se ha proporcionado cuidado de emergencia por parte de los equipos quirúrgicos del CICR y personal sanitario del Ministerio de Sanidad afgano, muchos de los cuales fueron hasta el hospital después de escuchar que se había producido un atentado.
Esta mañana ya habían sido tratados 81 pacientes, incluidos 16 niños, muchos de ellos con heridas graves. El hospital registró 19 muertos, pero el número total será considerablemente mayor.
"El atentado de anoche es un recordatorio impactante de hasta qué punto están expuestos los civiles por la rápida intensificación de la violencia armada en el sur de Afganistán", añadió De Maio. "Volvemos a pedir a todos los grupos armados que tengan un cuidado constante de los civiles en todo momento", concluyó.