"Badalona, inmigración y alcaldía del PP". Por Manuel Ferrer, catedrático Emérito de Geografía

Manuel Ferrer, Catedrático Emérito De Geografía
UNIVERSIDAD DE NAVARRA
Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 5 octubre 2011 20:23

La musulmanización de Cataluña, donde hay más de 250.000 musulmanes y las mezquitas superan ya las 200, ha tenido en ocasiones repercusiones políticas. Pero los musulmanes han mostrado un buen hacer como trabajadores. Solamente la construcción de las mezquitas ha chocado en bastantes localidades con el sentir del pueblo, sobre todo respecto a su localización en el centro del asentamento, pueblo o ciudad , que ha sido rechazada por la gente.

El problema procede de los gitanos rumanos, de los que hay en Cataluña unos 80.000, bastante conflictivos con las naturales excepciones. No obstante, en Badalona, la agresión, la delincuencia y las molestias sufridas por los ciudadanos, el temor han sobrepasado todo límite, lo que ha provocado en la población un rechazo cada vez más agudo.

No extraña en consecuencia la elección de un Alcalde del PP en Badalona, municipio que forma parte del Área Metropolitana de Barcelona (218.000 habitantes en 2010 y 32.203 extranjeros, un 14,7 por ciento de la población total).

La opinión oficial sobre la emigración se centraba hasta el nuevo Gobierno de la Generalitat en los chinos, que desde Barcelona se trasladaron recientemente a este municipio, ejerciendo como mayoristas, y como trabajadores en largas horas de trabajo en fábricas y talleres.

Sin embargo, la percepción de la población local --no catalana sino procedente de la inmigración española de los años 60 y 70--, se centraba en los otros inmigrantes, de muchas procedencias, y muy en especial en los gitanos rumanos.

Habitan en cuatro barrios periféricos, los más degradados de la ciudad sobre todo en la Serra de Mena, un ejemplo tipo de barroquismo, de autoconstrucción, de hacinamiento que inunda incluso la ocupación de patios y de la calle. Son por lo común muy agresivos. Hay miedo entre la población.

Se justifica que haya accedido a la Alcaldía una persona del PP que para los locales y otros grupos de inmigrantes, significa entereza, firmeza e iniciativas para resolver un estado de cosas perjudicial para la convivencia urbana.

Manuel Ferrer es catedrático Emérito de Geografía de la Universidad de Navarra.

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