Grupo de Activistas de la Red Solidaria de Jóvenes de la ONG Entreculturas - ENTRECULTURAS
Ser joven hoy significa vivir una etapa llena de cambios, aprendizajes y oportunidades, pero también de desafíos. Es un camino para descubrir quiénes somos, construir nuestros sueños y decidir qué tipo de personas queremos ser. Al mismo tiempo, vivimos en un mundo que cambia constantemente, donde la tecnología, las redes sociales y los acontecimientos globales influyen en nuestra forma de pensar y de relacionarnos con las demás personas.
Uno de los principales retos que enfrenta la juventud es la incertidumbre de no saber qué pasará en el futuro. Muchas y muchos jóvenes se preocupan por tener acceso a una buena educación, encontrar un empleo o cuidar su salud mental. Además, existen problemas como el cambio climático, la desigualdad o la discriminación que afectan de forma directa a nuestra generación. Por otro lado, las redes sociales también pueden convertirse en un problema, ya que a veces generan presión por cumplir ciertos estándares o por compararnos constantemente con los demás.
Sin embargo, también hay muchas oportunidades. Gracias al acceso a la tecnología y a la información, las y los jóvenes podemos aprender cosas nuevas, compartir ideas y participar en proyectos o iniciativas que buscan mejorar la sociedad. Hoy en día es mucho más fácil hacer llegar nuestra voz, apoyar causas importantes y colaborar con otras personas que comparten el mismo objetivo de conseguir un cambio positivo.
La juventud tiene un papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y, sobre todo, respetuosa con los derechos humanos. Nuestra creatividad y capacidad para adaptarnos nos permite proponer nuevas soluciones a los problemas actuales. Sin embargo, ese cambio sólo será posible si participamos de forma activa, escuchamos a los demás y actuamos con responsabilidad y empatía. Ser joven no solo significa prepararse para el futuro, sino empezar desde ahora a construir un mundo mejor, porque cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar una diferencia.
Ese compromiso con el cambio también se fortalece cuando encontramos espacios para participar. Nuestra participación en la Red Solidaria de Jóvenes de la ONG Entreculturas comenzó como una forma de pasar los recreos con amigas; sin embargo, se convirtió rápidamente en una parte muy importante de quienes somos hoy y, sin duda, de quienes queremos ser en un futuro.
Pertenecer a este grupo nos posiciona en el lado de la acción, de quienes pensamos que es posible cambiar el mundo construyendo una sociedad justa y de quienes sabemos que las y los jóvenes tenemos un papel fundamental para lograr ese objetivo común.
En los años que llevamos participando en la Red Solidaria de Jóvenes de la ONG Entreculturas, hemos aprendido infinidad de cosas valiosas: el poder de la organización en grupo, donde todas y todos nos escuchamos y aportamos; el valor del compromiso para alcanzar lo que nos proponemos y el peligro que supone la falta de pensamiento crítico en la sociedad actual.
Desde las diferentes Redes Solidarias se realizan actividades y proyectos centrados en la participación juvenil con la finalidad de concienciar a más personas sobre lo que nos indigna y nos mueve a actuar. Además, tenemos la oportunidad de acceder a espacios de participación juvenil donde nos conocemos entre nosotros y damos forma real a todo lo que trabajamos desde nuestros centros educativos, tanto en España como en diferentes países de Latinoamérica y África. Esta experiencia nos ha abierto caminos, nos ha permitido conocer a personas extraordinarias y, sobre todo, nos ha brindado un aprendizaje inmenso.
Por Lola Paulino, Aitana Boscá y Valeria Campillejo, jóvenes del Grupo de Activistas de la Red Solidaria de Jóvenes de la ONG Entreculturas