Actualizado 08/09/2008 19:03 CET

En España uno de cada cuatro niños es pobre, la tasa más alta de la UE-15, según un informe de Caixa Catalunya

MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

España registra las tasas de pobreza infantil más altas de la Europa de los 15, con niveles por encima del 24 por ciento en los estadios moderados de carestía, y con índices que rondan el 10,3 y el 5,4 por ciento cuando se trata de pobreza alta y severa, respectivamente, según el 'Informe de la Inclusión Social' presentado hoy por Fundación Caixa Catalunya. El trabajo concluye que "el nuevo rostro de la pobreza en España es el de un niño" y denuncia que el país "ha perdido capacidad" para paliar la precariedad de los más jóvenes.

El estudio, coordinado por la directora del Instituto de Infancia y Medio Urbano, Carmen Gómez Granell, y dirigido por Pau Marí Close, entiende que pobreza moderada es la de quienes ganan menos del 60 por ciento de lo que se gana de media en el país, es decir, la de quienes perciben menos de 6.860 euros anuales. La pobreza alta se fija en menos de 4.573 euros (40% de la media) y la pobreza extrema es la de quienes ingresan menos de la cuarta parte de la media nacional, es decir, unos 3.219 euros al año.

Con estos parámetros, la investigación concluye que el 19,9 por ciento de los habitantes de España es pobre, es decir, unos nueve millones de personas, y encuentra "cada vez más común" entre el colectivo "la figura de una persona excluída que nunca pensó que lo llegaría a ser". Se trata, según explicó Gómez Granell, de personas que entran y salen de la exclusión y que, en muchos casos, tienen hijos. En concreto, el estudio afirma que en España hay 1,7 millones de menores en situación de riesgo.

Entre ellos, los más afectados son los hijos de inmigrantes, que presentan tasas que multiplican por dos el índice de pobreza alta entre los españoles y por tres, cuando se trata de pobreza extrema. Según los datos recopilados en el informe, el 52 por ciento de los hijos de extranjeros no procedentes de la UE, viven en situación de pobreza moderada, mientras que el 32 por ciento y el 28 por ciento padecen los niveles altos y extremos de carestía, respectivamente.