RSC.-La Eurocámara aprueba que el polen sea componente y no ingrediente de miel para evitar etiquetado transgénico

Actualizado 16/04/2014 19:33:12 CET
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ESTRASBURGO (FRANCIA), 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

El pleno de la Eurocámara ha aprobado este miércoles --por 283 votos a favor, 248 en contra y 45 abstenciones-- las nuevas reglas que permitirán definir el polen como componente natural y no como ingrediente de la miel, lo que en la práctica eliminará por completo los casos en los que deba informarse en el etiquetado del alimento de la presencia de transgénicos.

Las nuevas reglas ya han sido pactadas con los Veintiocho, que deben ratificarlas en las próximas semanas. Los Estados miembros tendrán ahora un año para incorporar la directiva a sus legislaciones nacionales.

"Por fin podremos dar seguridad jurídica al sector de la miel, que ha sufrido continuas interrupciones comerciales y confusión a causa del etiquetado", ha dicho la ponente de este tema en la Eurocámara, la conservadora británica Julie Girling

La legislación europea establece la obligación de indicar en el etiquetado de un alimento si sus ingredientes contienen o han sido elaborados a partir de organismos genéticamente modificados (OGM), salvo en los casos en los que tal presencia no supere el 0,9% del ingrediente.

Con las normas actuales y de acuerdo a un fallo del Tribunal de Justicia de la UE que dictaminó que el polen es un ingrediente, la miel comercializada debería señalar en su etiqueta ingredientes transgénicos si se detectara la presencia de OGM por encima del índice de tolerancia en el polen analizado.

Con las nuevas normas aprobadas por la Eurocámara, la presencia de transgénico debería indicarse si representase más de un 0,9% de la miel en su conjunto, y no solo del polen. Como el polen sólo constituye alrededor del 0,5% de cualquier lote de miel, nunca superará el umbral de etiquetado, según Girling.

La Unión Europea produce un 13% aproximadamente de la miel que se consume en todo el mundo, esto es unas 200.000 toneladas, y España, con 33.000 toneladas, es el primer productor del mercado comunitario, seguido de Italia, Hungría y Rumanía.