Día de la Sobrecapacidad del Planeta - WWF
MADRID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
El director de Conservación de WWF España, Enrique Segovia, ha advertido de que, aunque el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra se ha retrasado seis días respecto al pasado año, "el 2026 sigue representando el nivel más alto de consumo de recursos naturales jamás registrado y agrava la doble crisis climática y de biodiversidad".
La organización ha denunciado que la humanidad consume los recursos naturales renovables un 73% más rápido de lo que los ecosistemas pueden regenerarse, situándose este año el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra en el 30 de julio según la Global Footprint Network. Segovia ha explicado que "el uso de combustibles fósiles, junto con el modelo actual de producción y consumo de alimentos son las principales causas de que se siga estando en deuda con el planeta y sus recursos".
La huella ecológica generada por personas, gobiernos y empresas a nivel global equivale a utilizar 1,73 Tierras, un sobreconsumo que pone en peligro la seguridad de los recursos naturales a largo plazo. De hecho, si el sobreconsumo fuera totalmente reversible, "la Tierra necesitaría 20,6 años para restablecer el equilibrio perdido desde 1970".
WWF ha señalado que aunque la fecha global se haya retrasado seis días respecto al pasado año, "la presión sobre el planeta sigue aumentando, ya que el daño causado por el sobreconsumo de recursos se acumula con el tiempo".
Entre las consecuencias más visibles destaca la deforestación, la erosión del suelo, la pérdida de biodiversidad y la acumulación de CO2 en la atmósfera, que "contribuye a que se produzcan fenómenos meteorológicos extremos con mayor frecuencia --como sequías persistentes, lluvias torrenciales, olas de calor-- que impactan en los ecosistemas y conllevan la disminución de la producción alimentaria".
El análisis de WWF ha evidenciado una desigualdad significativa entre países del norte y sur global, ya que los primeros consumen los recursos mucho más rápido que los segundos y, sin embargo, "es el sur global quien se ve más impactado por los efectos de la crisis climática". Así, mientras que Qatar, Luxemburgo y Singapur ya habían agotado sus recursos en febrero de 2026, Honduras, Camboya, Ecuador y Nicaragua no los consumieron hasta noviembre.
En el caso de España, el déficit ecológico asciende a 2,4 planetas Tierra, ya que agotó sus recursos el pasado 4 de junio, doce días más tarde que el pasado año, lo que supone que "la huella ecológica nacional sigue siendo preocupante". Segovia ha insistido en que "se está a tiempo de tomar las medidas necesarias para evitar la doble crisis climática y de pérdida de biodiversidad actual, pero se debe actuar ya".
WWF ha propuesto acabar con los combustibles fósiles como medida prioritaria, ya que son causantes de tres cuartas partes de las emisiones de CO2 a la atmósfera. La organización ha planteado "avanzar hacia un sistema energético basado en fuentes renovables, una alternativa viable y necesaria para sustituir al petróleo, el carbón y el gas", implementando esta transición de manera compatible con la naturaleza y desde una perspectiva de justicia social.
Según el último Informe Planeta Vivo de WWF, el sistema alimentario actual es el principal factor responsable de la pérdida de naturaleza, ya que "la producción de alimentos utiliza el 40 % de toda la superficie terrestre habitable, lo que supone la principal causa de pérdida de hábitats, representa el 70 % del consumo de agua y es responsable de más de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero".
WWF ha propuesto un cambio de modelo alimentario basado en "fomentar la agricultura, la pesca sostenible y la ganadería extensiva, cambiar el modelo de dieta occidental hacia una alimentación rica en vegetales y no tanto en carnes, azúcares y grasas". Segovia ha subrayado que "las energías renovables, la agricultura, la pesca y la ganadería sostenibles son nuestras mejores aliadas para lograr el cambio de modelo que necesitan los ecosistemas".
La organización ha destacado que esta transición debe reforzar la seguridad y soberanía energética, reduciendo la dependencia exterior y aportando a los hogares mayor asequibilidad y estabilidad de precios, mientras que también ha propuesto abordar el problema de la pérdida y desperdicio alimentario como parte integral de las soluciones necesarias para restaurar el equilibrio con el planeta.