Junta actuará ante las humedades de La Alcazaba de Almería, originadas por sus materiales

Vista de Almería desde la La Alcazaba
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 19/12/2018 15:52:52CET

ALMERÍA, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Junta ha concluido la actuación que inició en julio para determinar las causas del deterioro de la muralla sur de la Alcazaba de Almería, donde los sondeos arqueológicos practicados y el estudio multidisciplinar de los materiales que componen los muros han determinado que el origen de las humedades que afectan a este lienzo proceden de la salinidad de sus elementos constructivos y del efecto impermeable del hormigón coloreado que se empleó en las restauraciones ejecutadas en la segunda mitad del siglo XX.

A partir de estas conclusiones, se ha iniciado la redacción un proyecto de intervención en parte de la muralla sur para "corregir y minimizar" estas humedades y, en función del resultado que se obtenga, se aplicará al resto de las zonas afectadas, según ha explicado la Junta en una nota.

La intervención realizada ha descartado que las humedades provengan de filtraciones o pérdidas de agua del sistema hidráulico del monumento. La actuación ha consistido en una serie de catas arqueológicas a lo largo de 12 metros de la muralla sur de la Alcazaba dirigidas por la arqueóloga del Conjunto Monumental, Rosa Morales, con la colaboración de la restauradora Cruz Ramos, con el fin de conocer los materiales originales del muro y los añadidos en distintas restauraciones y la situación de la roca en la que se apoya la muralla.

Las muestras obtenidas de las zonas afectadas por las humedades y las de áreas sin alteraciones se han estudiado en el laboratorio del Departamento de Construcciones Arquitectónicas de la Universidad de Sevilla a través de análisis químicos, mineralógico, de ph, de contenido en carbonatos, de densidad y porosidad, de resistencia a la compresión y de evaluación por ultrasonidos.

ALTA CONCENTRACIÓN DE HALITA

Este estudio del equipo de investigación hispalense señala la presencia de dos tipos de sales que proceden del interior del muro, de manera que aparece halita o cloruro de sodio que capta la humedad del ambiente con una concentración "25 veces mayor en las áreas con manchas que en las que no tienen".

Por otra parte, se ha encontrado yeso o sulfato de calcio, un tipo de sal que genera ciclos de disolución y cristalización que contribuyen al deterioro de los materiales. Además, el forro de restauración de cemento coloreado de baja porosidad actúa como barrera impermeable que impide la transpiración del lienzo original y acentúa las patologías causados por las sales.

Sobre la evidencia del impacto negativo del hormigón utilizado en las restauraciones del pasado siglo, el arquitecto Pedro Gurriarán ha señalado que "resulta significativo que el lienzo de muralla que ha sufrido más intervenciones de restauración sea el que más problemas de humedad presenta".

Gurriarán ha explicado que "la intervención arqueológica ha permitido conocer mejor los materiales constructivos originales de la Alcazaba y el calado de las restauraciones de la última mitad del siglo XX con criterios desfasados en la actualidad". En la realizada en los años 60 se homogeneizaron los materiales y el aspecto de las murallas y se construyeron con ladrillo hueco los merlones o almenas que carecen de base histórica o arqueológica. En la década de los 80, se añadió el forro de hormigón de cemento coloreado, un material muy resistente pero poco permeable.

RETIRADA DEL FORRO DE HORMIGÓN

Con toda la información recabada, tanto arqueológica como del análisis de los materiales de construcción de los muros, la empresa 'Yamur. Arquitectura y Arqueología' está elaborando un proyecto de conservación que incluiría la retirada del forro de hormigón y la protección de la mampostería con mortero de cal, más poroso y transpirable con el fin de minimizar los efectos de las sales del interior de los muros.

Como ha ocurrido con los sondeos practicados, las catas arqueológicas que lleva aparejada esta actuación de conservación se cubrirían con grava limpia que favorece la evacuación de humedades. Además, se plantea la posibilidad de eliminar los merlones añadidos en una restauración.

El delegado de Cultura, Turismo y Deporte, Alfredo Valdivia, que ha comparecido junto al director de La Alcazaba, Arturo del Pino, ha señalado que "el objetivo es realizar esta actuación en un fragmento de la muralla sur y, si la práctica funciona y los resultados son los esperados, aplicarla a otras zonas afectadas".