Las obras en la Puerta de la Justicia de la Alcazaba de Almería atajarán parte de las humedades del monumento

Publicado 17/07/2019 15:27:00CET
Obras junto a la Puerta de la Justicia de la Alcazaba de Almería
Obras junto a la Puerta de la Justicia de la Alcazaba de AlmeríaJUNTA DE ANDALUCÍA

ALMERÍA, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Alcazaba de Almería acoge las obras de conservación e intervención arqueológica en un lienzo de muralla adyacente entre la Puerta de la Justicia y la conocida como Torre Redonda, en el primer recinto del monumento que, con esta actuación, pretende atajar parte de las humedades que persisten en el mismo a consecuencia de las actuaciones realizadas en los años 80.

La delegada territorial de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta en Almería, Eloísa Cabrera, ha visitado las obras a las que el Gobierno andaluz ha destinado 41.655,08 euros para actuar sobre una superficie de algo más de 250 metros cuadrados, según detalla la Junta en una nota.

La actuación, dirigida por la arquitecta Mercedes Miras Valera y ejecutada por Monumenta, es la primera que se realiza en casi 40 años para eliminar físicamente el forro cementicio de entre 15 y 35 centímetros de grosor que se colocó sobre el frente sur de la Alcazaba.

Según Cabrera, la intervención es una continuación de los trabajos emprendidos el pasado año en el interior de la muralla en el segundo recinto, donde los resultados obtenidos concluían que las humedades y los continuos desprendimientos de este forro hormigonado procedían de la salinidad de sus elementos constructivos y del efecto impermeable de éstos.

Estos aspectos han provocado, "por un lado, desprendimientos puntuales por cristalización de las sales, y por otro, grandes manchas de humedad perceptibles desde cualquier ángulo de la ciudad", según ha apreciado la delegada, quien ha estado acompañada por el director del conjunto monumental, Arturo del Pino.

La existencia de humedad en dicho muro y la incapacidad de los materiales para crear una transferencia que permita el secado y la respiración desde la zona interna hacia el exterior "es generadora de patologías que debilitan su estabilidad estructural, y crean un problema de seguridad", según Cabrera.

INTERVENCIÓN

En la intervención se ha llevado a cabo la eliminación del revestimiento cementicio ajeno a la fábrica, dejando la posibilidad de transpiración directa de la misma y en consonancia con otras intervenciones reciente en el Conjunto.

En segundo lugar, se rejuntarán las piezas de mampostería mediante mortero de cal hidráulica, debidamente tintado en masa hasta alcanzar el tono indicado, y siempre retranqueado al menos 1 centímetro con respecto al plano externo de los mampuestos.

El tratamiento de humedades se realizará posteriormente mediante catas, incluso aperturas de solados y reposición de los mismos, así como el tratamiento de instalaciones y sustitución de elementos conformantes de la instalación, hasta la solución de la pérdida de agua, en este caso de los baños públicos adyacentes.

La actuación acabará con el rejuntado de unión entre fábricas de distinta factura o elementos de mampostería del muro, formado por la unión de las piezas retacadas y originales, rellenado el intradós con mortero de cal y árido de distinta granulometría.

El proyecto lleva aparejado una serie de intervenciones secundarias, como la limpieza física de las fábricas, el sellado y pátina igualadora, así como la eliminación de sales, la consolidación del material pétreo disgregado, reposición de elementos, tratamiento de humedades y restitución de tuberías.

Este forro de cemento coloreado supone una degradación de bien y su eliminación es necesaria para una adecuada conservación de éste y una mejor interpretación histórica y cultural del monumento, según la disponibilidad dispuesta en la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía. "Evidentemente, las partes eliminadas quedarán debidamente documentadas arqueológicamente", ha destacado la delegada.

Por su parte, Del Pino ha explicado durante la visita que "durante las intervenciones arqueológicas practicadas hasta el momento por la arqueóloga del Conjunto, María de la Cabeza Liébana, se ha documentado lo que sería la cimentación de una gran estructura defensiva en forma de media luna del siglo XVI junto a la Puerta de la Justicia, desaparecida en un momento indeterminado según la documentación y fotografías consultadas poco antes de mediados del siglo XX, y la aparición de toda una serie de saeteras del siglo XIX, posiblemente selladas por el arquitecto Prieto-Moreno en la segunda mitad del siglo XX, y que corresponderían a los últimos estertores defensivos de la Alcazaba durante las guerras carlistas".

Toda esta documentación arqueológica y fotográfica será complementada con diferentes análisis y tomas de muestras en laboratorios especializados.