Eduardo Lucena (2º dcha.), en un recorrido por la exposición 'Entre luces y sombras. El universo de Ricardo Baroja'. - JUNTA DE ANDALUCÍA
CÓRDOBA 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Museo de Bellas Artes de Córdoba, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, acoge la exposición 'Entre luces y sombras. El universo de Ricardo Baroja', una cuidada selección de grabados y obras pictóricas de Ricardo Baroja y Nessi (Minas de Riotinto, 1871 - Vera de Bidasoa, 1953), procedentes de los fondos propios del Museo.
El acto de presentación de la muestra ha contado con la asistencia del delegado territorial de Cultura de la Junta en Córdoba, Eduardo Lucena, quien ha explicado que la exposición está integrada por una selección de 27 grabados, "en los que se aprecia su virtuosismo técnico y su aguda mirada sobre la sociedad de su tiempo".
Escenas rurales de Castilla y Extremadura, "representativas de la llamada España negra noventayochista, conviven con visiones del Madrid urbano, la bohemia y los bajos fondos". Con ironía y espíritu crítico, el artista retrata una sociedad marcada por el atraso histórico, la pobreza y el anhelo de regeneración.
La muestra reúne un conjunto excepcional de obras que ingresaron en la institución entre 1906 y 1910 gracias a la generosa donación del propio artista, motivada por su amistad con los hermanos Romero de Torres. Se trata principalmente de pruebas de autor, seleccionadas y dedicadas por Baroja, lo que confiere a esta colección un valor artístico y documental singular.
En total, el Museo conserva más de medio centenar de estampas y dos pinturas, una de ellas un autorretrato, convirtiéndose así en uno de los centros de referencia para el estudio de la obra gráfica de este destacado creador.
Ricardo Baroja, figura clave de la cultura española de comienzos del siglo XX, desarrolló una intensa actividad como pintor, grabador, escritor, actor e inventor. Integrado plenamente en el ambiente intelectual de la Generación del 98, su producción gráfica se sitúa en las primeras décadas del siglo XX y se caracteriza por un lenguaje personal, alejado de los academicismos dominantes. Su legado artístico incluye alrededor de 130 grabados, cerca de un millar de pinturas y una veintena de títulos literarios, entre ensayos y novelas, además de numerosos artículos periodísticos.
A pesar de que su figura artística ha quedado a menudo eclipsada por la fama literaria de su hermano Pío Baroja, la crítica reconoce a Ricardo Baroja como uno de los grandes renovadores del grabado en España. Dominó magistralmente la técnica del aguafuerte, que combinó en ocasiones con aguatinta, punta seca y barniz blando, logrando potentes contrastes de luces y sombras. Para Baroja, el grabado debía ser una creación autónoma, capaz de sugerir color, atmósfera y narración únicamente a través del blanco y negro.
La muestra puede visitarse en la sala I de Dibujos y Estampas del Museo de Bellas Artes de Córdoba desde este miércoles 28 de abril hasta el próximo 20 de septiembre de 2026, en el horario habitual del Museo de Bellas Artes de Córdoba.