Archivo - Iznájar y su castillo. - EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
CÓRDOBA 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Delegación Territorial de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Córdoba, que preside el delegado Eduardo Lucena, ha informado favorablemente acerca del proyecto de conservación y mejora de la accesibilidad de la Torre del Homenaje del Castillo de Iznájar (Córdoba), "uno de los elementos más representativos del enclave fortificado y Bien de Interés Cultural (BIC)", según ha destacado el delegado.
El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Iznájar, plantea una intervención integral sobre la torre suroeste del castillo, de planta casi cuadrada y 13 metros de altura, con fábrica de mampostería y refuerzos de sillería en las esquinas. La estructura conserva en su base la obra primitiva, mientras que su parte superior fue recrecida en los siglos XIX y XX, incluyendo un almenado datado en torno a la década de 1950.
Los estudios técnicos previos identifican patologías como suciedad superficial, humedades, pérdida de material en paramentos, presencia de vegetación y agentes biológicos, patologías químicas por sales, alteraciones antrópicas y un estado deficiente de la escalera y cubierta que actualmente impide el acceso del público.
La propuesta de intervención contempla la sustitución de la actual escalera de madera que comunica con la cámara por una nueva estructura de acero galvanizado respetando las dimensiones originales, en coherencia con otras soluciones existentes en el castillo.
Además, se proyecta la restauración de los paramentos interiores mediante la eliminación de revestimientos y parches de mortero añadidos entre los siglos XIX y XX, dejando la fábrica vista y aplicando tratamientos de limpieza superficial, preconsolidación de grietas, biocidas, recolocación de elementos, sellados, inyecciones de cal hidráulica, consolidación con silicato de etilo, llagueado con mortero de cal y una protección final con nanopartículas.
También se actuará sobre la escalera que conduce a la azotea, de geometría muy irregular, mediante la colocación de una tarima de madera superpuesta y un pasamanos de acero tubular. El acceso a la cubierta se adecuará sustituyendo el castillete reconstruido en la restauración entre los años 2008 y 2010 por una trampilla abatible de madera forrada en chapa de cinc, acompañada de una barandilla de acero corten.
Además, se recrecerá el antepecho de la azotea hasta una altura de 1,10 metros, reforzándose y elevándose en la misma proporción el almenado existente con mampostería y mortero de cal. El proyecto establece un aforo máximo de cinco personas en la azotea e incorpora instrucciones de uso y mantenimiento del inmueble.
El Castillo y Recinto Amurallado de Iznájar forma parte de un conjunto declarado BIC, según la Ley de Patrimonio Histórico Español, y está inscrito como Monumento en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (Cgpha).
La fortaleza, de origen medieval, presenta una compleja evolución constructiva y un trazado triangular con diversas torres de flanqueo. La Torre del Homenaje, cuerpo de altura con fábrica original atribuida al siglo X y modificaciones posteriores nazaríes, constituye su elemento más emblemático.
La Comisión Provincial de Patrimonio ha emitido informe favorable condicionado a varias observaciones. En primer lugar, el pasamanos de la escalera deberá ejecutarse en tubo de acero macizo de dos o tres centímetros para minimizar su impacto visual y la barandilla de la azotea deberá resolverse con el diseño más ligero posible, mientras que la intervención sobre las almenas habrá de limitarse a labores de consolidación y restauración.
Igualmente, se deberá adecuar la memoria del proyecto a la planimetría, refundiendo la documentación e incorporando un programa de mantenimiento acorde a las actuaciones previstas. Además, será necesaria una actividad arqueológica preventiva de análisis paramental y control de obra, tramitando la autorización correspondiente.
Finalmente, el promotor deberá comunicar el inicio de los trabajos y, una vez finalizados, presentar una memoria acompañada de un reportaje fotográfico detallado del proceso y del estado final del monumento.