Publicado 05/07/2026 13:14

La Junta declara de "emergencia" dos actuaciones en la ciudad califal cordobesa de Medina Azahara por riesgo de derrumbe

Archivo - Un grupo de turistas posa para una foto durante una visita a Medina Azahara.
Archivo - Un grupo de turistas posa para una foto durante una visita a Medina Azahara. - EUROPA PRESS - Archivo

CÓRDOBA 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado declarar de "emergencia" dos obras, presupuestadas respectivamente en 91.436,88 y 60.178,19 euros, IVA incluido, "para la eliminación del peligro grave e inminente de derrumbe, con riesgo de daños a bienes y personas", en el muro de contención de la Dar al-Mulk de la ciudad califal cordobesa de Medina Azahara, en el primer caso, y en el camino de ronda bajo del mismo complejo palaciego del siglo X, en el segundo caso.

Así lo recogen sendos acuerdos, adoptados recientemente por el Ejecutivo andaluz y consultados por Europa Press, mediante los que "se toma razón del acuerdo de 5 de mayo de 2026, de la viceconsejera de Cultura y Deporte, sobre declaración de emergencia" de las mencionadas obras.

Por lo que se refiere a la casa de Dar al-Mulk, fue la residencia del califa Abd al-Rahman III, que fue quien ordenó la construcción de la ciudadela, adaptada a las directrices generales del relieve, configurándose como un sistema escalonado de aterrazamientos artificiales. El material para la construcción de los terraplenados fue de elaboración local, dominando la roca volcánica y la calcarenítica.

Las excavaciones verticales fueron localmente intensas, con desniveles importantes, siendo el de la Dar al-Mulk, con una altura de siete metros aproximadamente, uno de las más potentes, y sobre el corte de la roca se apoya un muro de contención del terraplenado superior que forma la base de la Dar al-Mulk.

El 6 de abril del presente 2026 la dirección del Conjunto Arqueológico de Madinat Al Zahra emitió un informe en el que se exponía que "la situación de lluvias ininterrumpidas, borrascas continuas y vientos huracanados ocurridos entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, han provocado daños directos en el ámbito del muro de contención de la residencia del califa Abd al-Rahman III".

Es más, ello ha acelerado los procesos de erosión que venía sufriendo la estructura, "hasta el punto de que parte del talud se ha desprendido, arrastrando consigo parte de los muros de sillería de la escalera que conectaba distintos niveles de Dar al-Mulk por su parte oriental, lo que supone un riesgo grave tanto de pérdida irreversible en la escalera y en las estancias meridionales de la residencia, como para las personas que allí trabajan".

Por eso, el pasado 27 de abril el Servicio de Conservación y Obras del Patrimonio Histórico de la Secretaría General de Patrimonio Histórico y Documental emitió un informe sobre las obras de emergencia, proponiendo el "vaciado, con medios manuales, de las tierras, rocas y sillares caídos, para liberar la zona de obra", haciendo también "acopio y clasificación de los sillares caídos de la escalera oriental", además del "tratamiento del talud de roca con un consolidante de fondos minerales", y cubriendo "la roca descarnada con un muro de mampostería hasta la base de la cimentación del muro superior".

Por lo que respecta al camino de ronda bajo del Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra, el mismo constituye una de las vías interiores de comunicación entre distintas partes del palacio omeya, conectando la zona de representación política, donde se encuentra el Salón de Abd al-Rahman III (Salón Rico), con la gran área situada al occidente, donde parecen identificarse las residencias del personal de servicio que atendía a la élite palatina.

El 6 de abril del presente 2026 el Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra emitió un informe en el que se exponía la "situación de riesgo grave para el inmueble y personas que allí trabajan" en el ámbito del mencionado camino, "con ocasión del tren de borrascas ocurrido entre diciembre de 2025 y febrero de 2026", las cuales "alteraron el equilibrio hídrico del suelo y de los elementos constructivos en contacto con éste o expuestos a la intemperie, que se saturaron".

Tras el final abrupto de las lluvias "se inició una fase de secado, de forma que se modificó nuevamente el equilibrio de los elementos constructivos", y "durante el mes de marzo se constató el inicio de procesos acelerados de deterioro consistentes en desprendimientos de sillería con fragmentación; inestabilidad en estructuras, con riesgo de nuevos derrumbes; pérdida de masa en elementos de bóveda y arcos, apertura y agrandamiento de grietas entre partes originales y restauradas, y caída y desaparición del mortero de unión de dovelas".

Como consecuencia, "el riesgo de derrumbe y colapso era especialmente preocupante, tanto en las estructuras al inicio y final del camino, como en el propio corredor abovedado. Además del daño para las estructuras originales de la ciudad califal, estaba comprometida la seguridad de las personas, ya que es un espacio de paso obligado para el personal que realiza tareas de mantenimiento y jardinería" en Medina Azahara.

Por ello, el 27 de abril el Servicio de Conservación y Obras del Patrimonio Histórico adscrito a la Secretaría General de Patrimonio Histórico y Documental emitió un informe sobre las obras de emergencia, proponiendo la "sustitución por nuevos sillares de muros y dovelas de arcos y bóvedas de aquellos que, por su mal estado, sea estrictamente necesario", también "completar con mampostería los tramos cuyo despiezo se desconozca pero que sean imprescindibles para la estabilidad de muros o bóvedas", y colocar sobre las bóvedas "un mortero de cal grasa, con una suave pendiente hacia los lados para evacuar el agua".

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