Publicado 09/04/2021 11:43CET

Más de 1.400 pacientes reciben atención en la Unidad de Hipertensión Arterial-Riesgo Vascular del Hospital Clínico

Equipo de la Unidad de Hipertensión Arterial y Riesgo Vascular del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga
Equipo de la Unidad de Hipertensión Arterial y Riesgo Vascular del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga - JUNTA DE ANDALUCÍA

MÁLAGA, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de 1.400 pacientes reciben cada año atención integral a través de la unidad asistencial de Hipertensión Arterial-Riesgo Vascular (HTA-RV) con la que cuenta el servicio de Medicina Interna del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga desde hace ahora 25 años, y vinculada en el ámbito científico al Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA).

Estos pacientes, de difícil diagnóstico y control, son derivados desde Atención Primaria y otros servicios del hospital con el objetivo de disminuir su riesgo vascular y mejorar, por tanto, su calidad de vida.

En este sentido, y relacionado con la actividad que esta unidad está llevando a cabo en la prevención y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular (principal causa de mortalidad a nivel mundial), se le acaba de conceder la máxima acreditación de calidad que otorga la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Este galardón, que avala no sólo el rendimiento y calidad asistenciales, sino también su actividad formativa e investigadora, convierte a la unidad de Riesgo Vascular del Hospital Virgen de la Victoria en la tercera unidad de HTA-RV a nivel nacional que consigue este distintivo de calidad en el rango de Excelente-Avanzado por parte de la SEMI, tras haberlo obtenido el Hospital Universitario San Carlos de Madrid y el Hospital Universitario de Santiago de Compostela.

Además, y en estrecha relación con la consulta de Medicina Interna General y coordinada con la unidad de Lípidos (también acreditada al máximo nivel); la unidad de HTA-RV tiene especial dedicación al diagnóstico y el tratamiento de la hipertensión arterial resistente (no controlada con tres o más fármacos), o bien de tipo refractaria (cuando ésta no se controla con cinco o más fármacos). Estas dolencias están normalmente asociadas al alto riesgo vascular, lo que exige un estudio diagnóstico más específico.

De este modo, y tras la valoración clínica y realización de pruebas complementarias, se estudia el riesgo vascular global de cada paciente, que tiene en cuenta otros factores de riesgo, como diabetes, colesterol, tabaquismo, obesidad, sedentarismo, etcétera; estimando así las posibilidades que tiene de sufrir un infarto (IAM), o un ictus, o bien, una enfermedad arterial periférica en los próximos diez años. Todo esto determina una estrategia de tratamiento y seguimiento personalizado para cada caso.

El responsable de la unidad, especialista en Medicina Interna y profesor titular de Medicina en la Universidad de Málaga (UMA), Miguel Ángel Sánchez Chaparro, ha destacado que la acreditación por parte de la SEMI "supone también un reconocimiento nacional a la labor del servicio de Medicina Interna, cuyo responsable es Javier Sánchez Lora".

Además, ha agregado: "Sirve de estímulo a todos los que integramos este área tanto a nivel asistencial como a la actividad formativa de nuevos especialistas, además de potenciar nuestra actividad investigadora".

Según Sánchez Chaparro, "todo este rendimiento se encuentra facilitado por la colaboración con la unidad de Lípidos y el laboratorio de Lípidos y Arteriosclerosis del Centro de Investigaciones Médico Sanitarias (Cimes) de la Universidad de Málaga, y el catedrático y subdirector científico de Ibima, Pedro Valdivielso".

También, este especialista ha insistido en "la importancia de realizar una valoración global del riesgo de los pacientes para establecer una estrategia de actuación multidisciplinar que implique a otros servicios del hospital cuando sea necesario, mejorando además la comunicación con Atención Primaria a través de las nuevas tecnologías para poner a disposición de la ciudadanía todos los recursos sanitarios disponibles, compartiendo protocolos y criterios consensuados de derivación y alta; todo ello orientado a reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular".