Regional de Málaga reúne a familias para la recuperación de pacientes con déficit cognitivo por daño cerebral adquirido

Publicado 20/09/2019 15:15:34CET
La Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Regional de Málaga reúne a familias para la recuperación de pacientes con déficit cognitivo por daño cerebral adquirido
La Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Regional de Málaga reúne a familias para la recuperación de pacientes con déficit cognitivo por daño cerebral adquirido - JUNTA - Archivo

MÁLAGA, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Regional Universitario de Málaga reúne de forma periódica a familiares y pacientes con déficit cognitivo por daño cerebral adquirido con el objetivo de acompañarlos en su proceso de recuperación y adaptación a la nueva situación.

Estas sesiones son de carácter trimestral y en cada una de ellas se ofrecen pautas para que su situación afecte lo menos posible a su calidad de vida, haciendo partícipe a la persona afectada y al cuidador de parte del tratamiento y de la mejora.

En concreto, estas reuniones se enmarcan en la Consulta de Rehabilitación cognitiva, puesta en marcha en 2014, y en la que se hace seguimiento a pacientes de alta a los que se evalúa una vez han sido diagnosticados y tratados a nivel hospitalario.

Los profesionales de esta unidad del Hospital Regional de Málaga detectan las áreas cognitivas más afectadas y plantean un tratamiento acorde al déficit del paciente, normalmente a cargo de Terapia ocupacional, donde se reeducan o modifican las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.

La médico rehabilitadora responsable de esta consulta, Irene de Torres, ha explicado que el déficit cognitivo por daño cerebral adquirido surge, entre otros, como consecuencia de traumatismos craneoencefálicos, ictus, tanto isquémicos como hemorrágicos, y encefalopatías hipóxico-isquémicas.

"La mejoría más rápida se da en los primeros seis meses después de la lesión, ya que la velocidad de recuperación se reduce tras dos años. Aún así podría haber mejoría años después, por lo que la rehabilitación ha de favorecer y guiar esta recuperación poniendo al servicio del paciente los tipos de terapias que mejor se adapten a sus dificultades", ha agregado.

De igual modo, ha detallado que estos pacientes presentan, a menudo, dificultad para tomar decisiones, recordar lo que han hecho durante el día, planificar sus actividades o para gestionar el tiempo o las emociones.

A consecuencia de esto, y como modelo de buenas prácticas por parte de esta unidad, ha continuado, "se decidió poner en marcha sesiones periódicas entre profesionales, pacientes y familiares para ofrecer pautas con las que controlar emociones, aprender mecanismos para los problemas de memoria así como de gestión del tiempo".

"Se calcula que en Málaga puede haber una incidencia de alteraciones cognitivas de 1.300 casos, de los cuales entre 22 y 30 al año presentarán alteraciones moderadas-severas susceptibles de mejora con tratamiento", ha informado De Torres, al tiempo que ha apuntado a que estas alteraciones cognitivas sobrevenidas súbitamente en la vida de un adulto alteran radicalmente su calidad de vida, mermando su independencia, su capacidad laboral y la de comunicarse y relacionarse.

Asimismo, ha agregado que "es una situación muy estresante y de gran complejidad emocional para el paciente y sus allegados". A estas reuniones, que sirven de espacio terapéutico y donde se favorece la formación de una red de contactos de soporte, acude habitualmente medio centenar de pacientes y familiares.

"La persona que tiene como secuela de su daño cerebral algún tipo de dificultad cognitiva-conductual vive cada día como un reto en el que ha de superar innumerables pruebas. La fatiga mental que pueden acumular con una tarea que previamente les resultaba muy sencilla hace que tengan que adaptar sus rutinas. Muchas veces se sienten muy incomprendidos por la sociedad porque sus secuelas no son visibles. Ésta es una razón más para que estas reuniones resulten importantes para ellos", ha incidido.

También De Torres ha señalado que, si bien el tratamiento ha de realizarse de forma individualizada, la comprensión del trastorno y la adaptación de la vida al mismo se puede abordar desde sesiones grupales educativas y colaborativas.

Además, ha reconocido que los profesionales sanitarios también se enriquecen en estas actividades, "puesto que se hace más consciente de las limitaciones domiciliarias, familiares, sociales, laborales, económicas, comunitarias, etcétera, que la patología provoca en el paciente y su entorno cercano".