Publicado 18/12/2021 10:35CET

Andalucía avanza en la implantación de la herramienta de codificación Foodex2 en actividades de protección de la salud

Archivo - Andalucía impulsará proyectos de I+D+i en ciencias marinas junto al Gobierno y cuatro comunidades, entre ellas Murcia
Archivo - Andalucía impulsará proyectos de I+D+i en ciencias marinas junto al Gobierno y cuatro comunidades, entre ellas Murcia - PAULO RAMALHO - Archivo

SEVILLA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Salud y Familias, a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, ha comenzado los trabajos destinados a poner al servicio del Sistema Sanitario Público de Andalucía la herramienta Foodex2, diseñada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y que permite la intercomparación e
intercambio de información de distintos conjuntos de datos referentes a actividades de protección de la salud.

Uno de los objetivos de la Dirección general de Salud Pública en materia de protección de la salud es el de poner en valor los resultados de las actividades diarias que realizan más de mil profesionales en el día a día en la Comunidad Autónoma de Andalucía; para ello es imprescindible contar como base, con un sistema de codificación robusto y consolidado, según informa la Consejería en un comunicado.

Asimismo en el ámbito actual de la Seguridad Alimentaria es imprescindible disponer de un conjunto de datos sólido, comparable y
compartible a todos los niveles, tanto nacional como internacional, lo que implica el uso de estándares internacionales y su integración en los sistemas de información vigentes.

A nivel de seguridad alimentaria en Europa el estándar vigente se corresponde con el establecido por EFSA a través de la herramienta Foodex2, que permite normalizar la denominación y atributos de los alimentos con diferentes catalogaciones en función del propósito al que se destinen los datos.

El hecho de poder trasladar los datos en un formato aceptado por los evaluadores de riesgo implica que desde ese momento son tenidos en cuenta para múltiples propósitos como son el establecimiento de límites legales o el establecimientos de recomendaciones de consumo de alimentos, lo que a la postre puede impactar en la actividad de las
empresas alimentarias de la región, si nuestra situación concreta no puede ser trasladada.

Una de las dificultades en la implantación de este sistema es la idiomática, pues el mismo se encuentra redactado en inglés lo que dificulta el uso generalizado por los más de mil profesionales que trabajan a diario en Seguridad alimentaria, con lo cual se hizo necesario emprender una tarea que nadie había emprendido hasta la fecha en España.

Con el fin de disponer de ese catálogo traducido y en formato electrónico y reutilizable, desde la Dirección General de Salud Pública se incluyó en las actividades de la Escuela Andaluza de Salud Pública para 2021 la traducción del mismo y la generación de una herramienta rápida de consulta que facilitara a futuro esa utilización e integración en los distintos sistemas de información e incluso fomentar la remisión de datos por parte de las empresas andaluzas cuando EFSA realiza
peticiones abiertas de datos.

MÁS DE 29.000 TÉRMINOS TRADUCIDOS

La herramienta está estructurada en jerarquías, que se corresponden con propósitos para los que se comunican los datos (evaluación de la exposición, zoonosis, etc) y en niveles de concreción así como en tipos de alimentos (materias primas, alimentos a base de materias primas y alimentos compuestos). Asimismo se incluyen 31 catálogos de descriptores (facetas) que ayudan a describir los alimentos.

La ejecución de esta tarea ha supuesto la traducción de más de 29.000 términos correspondientes a las ocho principales jerarquías, y a las 31 facetas, siendo este un hito primordial en el avance de tareas destinadas a facilitar la intercomparación de los datos generados.

Como beneficio adicional, esta codificación desde la base permitirá, a corto plazo, optimizar las tareas administrativas de los profesionales sanitarios del SSPA pues evitará tener que realizar tareas manuales de recodificación y además permitirá poner en valor las actuaciones de estos profesionales con mayor facilidad.

La ejecución de esta tarea posiciona a la Junta de Andalucía como referente en materia de codificación y normalización en el ámbito de la seguridad alimentaria tanto a nivel nacional como internacional, dado el potencial uso de esta traducción en Latinoamérica, que es un origen importante de producción agroalimentaria importada en la UE.

MÁS DE 7.000 muestras para análisis

La Consejería de Salud y Familias, a través de los servicios de inspección, realiza cada año una importante actividad de vigilancia analítica en alimentos y materias primas en el marco de las actividades del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria.

Esta actividad se tradujo en 2020 en la realización de más de 7.400 muestras, con el siguiente desglose general: aditivos (87); alérgenos y gluten (412); organismos modificados genetéticamente (24); virus y bacterias en alimentos (1.776); micotoxinas en alimentos (480); biotoxinas marinas en productos de la pesca (72); metales pesados en alimentos (227); dioxinas en alimentos (7); nitratos en alimentos (153); hidrocarburos aromáticos policíclicos (26); PNIR (3.997) y residuos de plaguicidas en alimentos (197).

La implementación de esta herramienta de codificación permitirá facilitar la intercomparación de los resultados de estas muestras a nivel nacional e internacional así como su aprovechamiento para los análisis de riesgo que eventualmente pudieran realizar.