Publicado 17/07/2024 12:47

Andalucía "triplica" la inversión en sistemas de monitorización flash para pacientes con diabetes desde 2022

La consejera de Salud y Consumo de la Junta, Catalina García, en la comisión parlamentaria del 17 de julio de 2024.
La consejera de Salud y Consumo de la Junta, Catalina García, en la comisión parlamentaria del 17 de julio de 2024. - JOAQUIN CORCHERO / PARLAMENTO DE ANDALUCIA

SEVILLA 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha señalado que Andalucía ha "triplicado" en los últimos tres años la inversión en los sistemas de monitorización flash para pacientes con diabetes, con una inversión cercana a los 50 millones de euros desde 2022, pasando de 8,2 millones a 23,2 millones en 2024. Catalina García, que ha detallado que Andalucía se sumó al País Vasco y a Murcia como comunidades pioneras en el uso de estos sensores también para la diabetes tipo 2 en tratamiento con múltiples dosis de insulina, ha explicado que esta implantación, que "se podría calificar de éxito, en tanto que evidencia una reducción de cerca del 30% de hipoglucemias emergentes", ha sido progresiva, basada en la prioridad clínica y desde los equipos de Atención Primaria.

Se han implantado más de 52.000 sensores, de los cuales 31.000 se han hecho en las unidades de endocrinología y nutrición, 18.000 en atención primaria y otros 3.000 en las unidades para menores de edad. Y es que "a los 26.000 usuarios con diabetes tipo 1 que ya hacían uso de este dispositivo, se le suman otras 2.700 personas de tipo 2 y se irán añadiendo progresivamente nuevos pacientes durante este año para alcanzar una población diana cercana a las 30.000 personas", ha abundado la titular de Salud y recogido la Junta en una nota. La consejera se ha detenido en la incidencia de la diabetes en la población infantil, porque "hasta hace apenas una o dos generaciones, la diabetes tipo 2 era una enfermedad prácticamente exclusiva de adultos.

Sin embargo, los hábitos poco saludables (deficiente alimentación, productos ultraprocesados, bebidas azucaradas y sedentarismo, que causan obesidad) han provocado que cada vez más niños padezcan esta grave enfermedad". Por este motivo, más de 2.800 menores tienen ya implantada la monitorización remota "con excelentes resultados", tanto por el seguimiento de los niveles como por la mejora consiguiente en los hábitos de vida de los más pequeños. De hecho, Andalucía ha sido "pionera" en la implantación de la monitorización continua en los menores de cuatro años, en 2019, que actualmente utilizan 65 niños de estas edades sin bomba de insulina asociada.

"El uso de estos dispositivos en estas edades facilita el control de la enfermedad, especialmente difícil por su elevada variabilidad como por la lógica limitación de estos niños para expresar los síntomas de hipoglucemia", ha indicado. García ha explicado que la implantación de esta iniciativa ha estado "repleta de dificultades" porque el número reducido de pacientes, en términos proporcionales, "ha condicionado la realización de estudios específicos, y, por tanto, las posibilidades de comercialización de sensores adaptados a estas edades son muy limitados". De hecho, el Sistema Nacional de Salud no incluye esta prestación en la población pediátrica, ni aislada ni en asociación con bomba de insulina.

En paralelo, la Consejería ha "intensificado" las actuaciones dirigidas a la promoción de hábitos de vida saludables (alimentación y ejercicio físico) entre los menores a través de la Estrategia de Promoción de Vida Saludable de Andalucía; y programas concretos de atención a la obesidad infantil, como el Plan Integral de Obesidad Infantil de Andalucía, que está en proceso de actualización; la Red de la Sandía, integrada por expertos en obesidad infantil; el Plan de Evaluación de la Oferta Alimentaria en Centros Escolares de Andalucía o programas de promoción de salud en el entorno educativo.

Al hilo de esto, la consejera ha afirmado que la diabetes es un "reflejo de las transformaciones necesarias en nuestro enforque hacia la salud. Hasta ahora el tratamiento de esta enfermedad se centraba fundamentalmente en la gestión de los síntomas y las complicaciones a corto plazo. Sin embargo, el nuevo modelo sanitario reconduce a la adopción de una visión más preventiva, integrando la educación, la tecnología y la participación activa de los pacientes en su propio cuidado".

En este sentido, García ha abundado en el cambio de paradigma en las políticas sanitarias que está afrontando la Consejería de Salud y Consumo, que viene condicionado, por un lado, por el envejecimiento de la población (en los últimos cinco años ha aumentado un 11% la población mayor de 65 años) y, por otro, por el aumento de la cronicidad, con la pluripatología y polimedicación consiguiente. De hecho, el número de personas con medicación crónica en Andalucía ha aumentado un 39% en cuatro años: de los dos millones de 2018 a los 2,8 millones en el último dato registrado. La prevención y la promoción de la salud ocupa un lugar destacado en este cambio de paradigma que, lógicamente, va de la mano del ámbito asistencial.

Entre 2020 y 2023, ha aumentado en casi un 21% el número de pacientes diabéticos en Andalucía; la prevalencia de la diabetes es del casi 9% de la población, lo que supone que aproximadamente 800.000 de andaluces están diagnosticados de esta patología; pero, en torno al 90-95% de la población que sufre diabetes, se corresponde a DM tipo 2, una forma de diabetes que está estrechamente ligada a la obesidad y al sedentarismo. "De modo que es potencialmente evitable con estilos de vida adecuados", ha subrayado.

Las acciones puestas en marcha para hacer frente a esta situación, incluidas las tecnológicas (sistemas de infusión continua de insulina, sistemas bomba-sensor para la diabetes tipo 1, sistemas de monitorización continua de glucosa para la diabetes tipo 1 y los sistemas de monitorización flash, tanto para tipo 1 como para diabetes tipo 2) están recogidas en el Plan Integral de Diabetes de Andalucía y en la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía y se refieren a medidas de promoción, prevención y diagnóstico precoz, de un lado, y a la atención sanitaria y a la investigación y desarrollo profesional, de otro.

Un tercio de los andaluces que tiene diabetes no lo sabe, por esto es imprescindible desarrollar estrategias de diagnóstico precoz de la enfermedad. En Andalucía se encuentra implantado un sistema de cribado oportunista, que de forma periódica y sistemática evalúa la determinación de glucosa plasmática en mayores de 45 años y en población potencialmente de riesgo. Uno de los programas más ambiciosos vinculados a la detección precoz de complicaciones derivadas de la diabetes es el de retinopatía diabética.

Para poderlo llevar a cabo, se han adquirido 126 nuevos retinógrafos para los centros de salud, para alcanzar las 330 unidades repartidas por centros de salud de las distintas provincias. Actualmente hay 620.000 pacientes incluidos en este programa de detección precoz, a los que se le han realizado más de 1,4 millones de retinografías. Como resultado, a 56.000 pacientes se les ha detectado algún tipo de complicación de retinopatía diabética, que para 2.600 personas podía suponer amenaza de visión. Esta medida ha permitido en definitiva reducir de forma significativa el riesgo de discapacidad visual por diabetes en Andalucía.

Otra de las complicaciones de la diabetes es el pie diabético que puede derivar en la amputación de miembros inferiores, cuya incidencia, aunque sigue siendo muy significativa, está experimentando un ligero descenso en los últimos años. Por este motivo, se ha iniciado la implantación de la Red para la Prevención y Atención al Pie Diabético de Andalucía, que posee tanto objetivos asistenciales como preventivos.

En el desarrollo de esta red tiene una "importante labor" la figura de la enfermera de práctica avanzada en la atención de personas con heridas crónicas complejas. Se trata de un perfil con un periodo de pilotaje ya finalizado, y que ha conseguido unos excelentes resultados. Actualmente, 36 enfermeras de práctica avanzada de heridas crónicas complejas repartidas por los distintos distritos y áreas sanitarias se encargan del cuidado de estos pacientes.

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