Tatuador - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Dirección General de Consumo, aprovechando el Día Internacional del Tatuaje, recomienda a los usuarios de tatuajes que valoren entre los numerosos establecimientos que ofrecen este servicio, y si merece la pena hacerse el tatuaje, al tratarse esta de una práctica lesiva para la piel y no carente de riesgos.
En una nota de prensa, la Consejería de Salud y Consumo ha declarado que si la decisión está tomada, el principal consejo es informarse bien, empezando por consultar --e incluso visitar-- varios centros de tatuaje, los cuales deben contar con la oportuna autorización municipal.
Los tatuadores deben contar con la titulación correspondiente, por ello existen titulaciones de Formación Profesional que habilitan para la realización de este trabajo y que se pueden consultar en Consumo Responde.
Asimismo, añade que la decisión de dónde realizarse un tatuaje no sólo debe responder a criterios estéticos, sino también a factores como la confianza, la seguridad y la higiene.
Ante cualquier duda sobre algún aspecto del tratamiento, debe consultarse al personal especializado del establecimiento o instalación, y antes de hacerse el tatuaje, se debe cumplimentar y firmar el documento de consentimiento informado, y pedir y guardar una copia.
En caso de personas menores de 16 años, hay que sumar a este consentimiento informado, un consentimiento expreso y por escrito de sus padres y/o madres, o de las personas que ejerzan su patria potestad o representación legal. A lo que añade que es importante, para cualquier posible reclamación, solicitar y conservar la factura por los trabajos realizados.
Las personas que acudan a hacerse un tatuaje también deben tener en cuenta las complicaciones que pueden surgir tras la aplicación de estas técnicas --deben ser informadas de forma oral y por escrito--, tales como: alergias, infecciones, cicatrices hipertróficas (indicándose la necesidad, si se diera el caso, de acudir a recibir tratamiento médico lo antes posible; el riesgo potencial de contraer enfermedades de
transmisión por sangre; o que durante seis meses tras la aplicación del tatuaje no se puede donar sangre).
Consumo advierte que los tatuajes no están recomendados en mujeres embarazadas, madres en situación de lactancia, personas afectadas de déficit inmunológico, personas sometidas a intervención quirúrgica, quimioterapia o radioterapia.
Tras aplicarse la técnica, el personal profesional del tatuaje debe informar a la persona usuaria, de manera oral y por escrito, sobre las medidas de cuidado, desinfección y limpieza tras la intervención. Si no es así, el usuario podrá exigirlo.
La Dirección General de Consumo recuerda la conveniencia de escoger un centro o instalación de confianza y que tenga buenas referencias, y, en la medida de lo posible, que esté adherido al Sistema Arbitral de Consumo.