Llegada a Santiago de Compostela de las 'Chicas Rosas' del Hospital de Valme - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario de Valme, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha culminado una nueva edición del Camino de Santiago promovido por la Asociación 'Chicas Rosas'. Se trata de una iniciativa nacida en la Unidad de Mama del hospital sevillano que fomenta "la actividad física, el apoyo mutuo y los hábitos de vida saludables entre mujeres" que han afrontado un proceso oncológico.
Según la nota de prensa emitida por la Junta de Andalucía, un total de 36 peregrinos, entre pacientes, profesionales sanitarios y familiares, han recorrido del 20 al 27 de junio la denominada 'Variante Espiritual del Camino Portugués'. Un itinerario de 141,5 kilómetros que combina etapas a pie y un recorrido marítimo-fluvial por el río Ulla, considerado "el origen de todos los Caminos Jacobeos".
Entre las participantes del grupo de peregrinos, 14 pacientes oncológicas. El cáncer de mama ha sido la patología predominante, presente en nueve de ellas, seguida de otros tumores ginecológicos. El grupo ha contado también con la participación de profesionales de la Unidad de Mama y de otros dispositivos del Servicio de Ginecología y Obstetricia del sevillano Hospital Universitario de Valme. Unos profesionales que, al igual que en ediciones precedentes, han acompañado y compartido la experiencia con las peregrinas.
INICIATIVA NACIDA EN LA UNIDAD DE MAMA DE VALME
La Asociación 'Chicas Rosas' surgió en 2016 por iniciativa de profesionales y personas vinculadas al Hospital de Valme con el objetivo de promover el ejercicio físico y la superación personal entre mujeres que habían "dejado atrás" un cáncer de mama.
Desde entonces, el Camino de Santiago se ha convertido en una de las actividades más "señeras" de la asociación, favoreciendo la "práctica regular de ejercicio físico y la creación de redes de apoyo", entre las participantes.
"Cada edición confirma que el ejercicio físico, realizado de forma adaptada y compartido con otras personas que han vivido experiencias similares, es una herramienta muy valiosa para mejorar la calidad de vida. El Camino nos permite promover hábitos saludables y demostrar que, tras un cáncer, se puede seguir avanzando con nuevos proyectos e ilusiones", destaca Carmen Delgado, cirujana especialista en cáncer de mama, fundadora y presidenta de la Asociación 'Chicas Rosas'.
La ruta de esta edición ha partido de Muxía y ha discurrido por las localidades gallegas de Porto Mougás, Ramallosa, Redondela, Pontevedra, Combarro, Armenteira, Caponiñas, Vilanova de Arousa, Padrón o Faramello para concluir en Santiago de Compostela. Se considera el recorrido Vía Crucis marítimo-fluvial único en el cual se pueden contemplar los 17 cruceros centenarios que identifican este camino como la 'Traslatio', el origen de todos los caminos.
Este significado especial se vierte en la ruta denominada Variante Espiritual del Camino Portugués, que incorpora la travesía por la ría de Arousa y el río Ulla. Según la tradición jacobea, este recorrido reproduce el trayecto realizado por los discípulos del Apóstol Santiago para trasladar sus restos hasta Iria Flavia, la actual Padrón, tras su llegada a las costas gallegas.
REVIVIR LA TRADICIÓN COMPOSTELANA
De este modo, los integrantes del grupo de las 'Chicas Rosas' han podido "revivir simbólicamente" parte de uno de los episodios fundacionales de la tradición compostelana, navegando por el mismo entorno natural que protagoniza el origen de los Caminos de Santiago. Este componente histórico y cultural ha añadido un valor singular a una experiencia centrada en la "promoción de la salud, la actividad física y la convivencia".
Como cierre de la peregrinación, el grupo asistió a la tradicional Misa del Peregrino en la Catedral de Santiago de Compostela, donde una integrante de las 'Chicas Rosas' participó en las lecturas litúrgicas.
Durante esta década, las 'Chicas Rosas' han recorrido diferentes itinerarios jacobeos con salida desde Fisterra, Sarria, Valença do Minho, Ferrol, Ourense o el Camino Lebaniego, entre San Vicente de la Barquera y Potes.
La preparación para estos retos se desarrolla durante todo el año mediante las denominadas 'Rutas Rosas', recorridos de senderismo adaptados a distintos niveles que permiten "fomentar la actividad física, fortalecer la convivencia y reforzar el bienestar físico y emocional de las participantes".