Publicado 05/08/2021 12:55CET

Hospital Virgen del Rocío de Sevilla alerta del riesgo de ahogamientos y lesiones medulares en jóvenes por zambullidas

Archivo - Imagen de una piscina.
Archivo - Imagen de una piscina. - EMERGENCIAS 112 - Archivo

SEVILLA, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

Especialistas del Hospital Universitario Virgen del Rocío han advertido este jueves de la necesidad de prevenir los accidentes en piscinas y playas debido a que todos los años se reciben casos de ahogamientos en niños y jóvenes con lesiones medulares provocadas por zambullidas.

"Cada año, podemos atender una decena de casos que terminan con la muerte del menor o lesiones graves que limitan la movilidad y la calidad de vida de los adultos", han explicado los especialistas en un comunicado del hospital.

Los profesionales han señalado que los ahogamientos suelen ocurrir en piscinas privadas o de comunidades, bañeras o piscinas de plásticos. En este sentido, los especialistas de la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil han pedido supervisión "estrecha", la colocación de barreras de seguridad en estos espacios, y que los menores "aprendan a nadar cuanto antes" por aprender además así los límites o cuidados en el agua.

"Además, es importante el uso de dispositivos de flotación homologados junto a la supervisión, ya que el flotador no exime de seguir vigilando a los niños ya que existe riesgo de vuelco o mal uso", han señalado.

Del mismo modo, han indicado que es importante que la población conozca las maniobras de reanimación cardiopulmonar, ya que también ayudan a mitigar los efectos del ahogamiento. Para ello, hay que sacar del agua al menor inmediatamente, comprobar si respira, si está consciente, y avisar a los servicios de emergencia a través del 112 para que acudan al lugar.

"Colocar al menor en posición fetal, iniciar las maniobras de reanimación y cuidar que los niños no pierdan el calor corporal serían los siguientes pasos para aquellas personas que están instruidas en estos cursos", han explicado.

LA TERCERA LESIÓN MÁS FRECUENTE EN JÓVENES

Por otro lado, las zambullidas son la tercera causa de lesión medular más frecuente entre los jóvenes, tras los accidentes de tráfico y las caídas, suponiendo aproximadamente el 5% de las lesiones medulares traumáticas en España.

Desde la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Virgen del Rocío, sus especialistas recomiendan conocer la profundidad de una piscina, un río o el mar, sobre todo en relación con la altura desde la que uno se lanza, para evitarlas. A la hora del baño, hay que zambullirse siempre con los brazos situados en prolongación del cuerpo, protegiendo así el cuello y la cabeza.

Si el agua está turbia, no hay visibilidad y en cualquier caso conviene inspeccionar previamente la zona para comprobar su profundidad y que no haya elementos sobre los que se pueda golpear como piedras u otro tipo de objetos contra los que se pueda impactar. "Solo es aconsejable zambullirse cuando la seguridad sea completa", han asegurado.

Al igual que en el caso de los menores, "siempre que se produzca este tipo de accidente es muy importante no movilizar el cuello de la víctima, evitar movimientos de la columna y avisar al 112", han concluido.