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SEVILLA 25 Nov. (EUROPA PRESS) -
"Las empresas que conformen parte de las alianzas de innovación empresarial y académica deberán contribuir a la financiación de las líneas de investigación innovadora y desarrollo experimental con una aportación económica no inferior al 30% del presupuesto total". Así figura en el anteproyecto de la Ley para el avance de la ciencia, la tecnología y la innovación de Andalucía (Activa).
Estas alianzas reciben el nombre de Unidades de Innovación Abierta y están constituidas por una universidad o un organismo público de investigación de Andalucía y una o varias empresas. Las relaciones entre las entidades que la conformen se regularán a través de un convenio de colaboración en el que se concretarán las líneas de investigación innovadoras y el desarrollo experimental que desarrollarán y el régimen de funcionamiento de la alianza, se explica en el anteproyecto consultado por Europa Press.
Esta importancia que le confiere la Ley a la participación económica del sector privado en la investigación se enmarca en uno de los objetivos que persigue el Gobierno andaluz, tal y como expuso el consejero José Carlos Gómez Villamandos: "invertir" el peso del esfuerzo económico público y privado actual en materia de investigación de forma que pase a ser del 30 y el 70% respectivamente. Para ello, y además de este tope que se fija en la Ley, la Consejería apuesta por incentivar el patrocinio y el mecenazgo.
Sobre esto, el anteproyecto explica que las consejerías competentes en materia de universidad, investigación e innovación, así como las demás representadas en la Comisión Interdepartamental de Investigación, Tecnología e Innovación, "podrán impulsar la promoción del mecenazgo científico, proponiendo a tal efecto al Consejo de Gobierno las medidas de todo orden que resulten oportunas".
Las actividades en los que el patrocinador o mecenas puede colaborar son, entre otros, proyectos de investigación, equipamiento científico, publicaciones de libros y revistas; celebración de congresos, seminarios, jornadas y conferencias; actividades de divulgación científica; becas y ayudas al estudiantado; programas de captación del talento; cesión de espacios e instalaciones para su uso en I+D+I; otras actividades de interés para el beneficiario.
El agente del SAC que sea beneficiario de algún tipo de aportación a través de un patrocinio o mecenazgo se compromete a difundir la participación del colaborador en las actividades objeto de ayuda; en el caso de patrocinio por parte del sector privado o de mecenazgo, el beneficiario expedirá un certificado de donación que permita al patrocinador o mecenas acreditar la efectividad de la donación para la aplicación de las deducciones fiscales contempladas en la normativa vigente
Por último, "las leyes del Presupuesto de la comunidad autónoma de Andalucía podrán establecer anualmente una relación de actividades prioritarias de patrocinio o mecenazgo en investigación, desarrollo e innovación y determinar sus agentes beneficiarios". La Ley de la Ciencia de Andalucía busca avanzar en la excelencia de la investigación, otorgar un lugar destacado a la I+D biomédica, favorecer la internacionalización y abrir a la sociedad la ciencia, la tecnología y la innovación mediante la regulación de la ciencia abierta, así como mejorar la gobernanza del sistema andaluz del conocimiento.
El documento, que ha sido consensuado con los representantes del sistema andaluz del conocimiento y con los agentes económicos y sociales, sustituirá al actual marco legal, que data de 2007 y que precisa "una actualización" que "la haga acorde con la realidad actual y con un ámbito de aplicación más amplio". En materia de investigación de excelencia, uno de los ejes de esta norma es la activación del Sistema Andaluz de Investigación de Excelencia (Saiex), que reconocerá a los agentes más destacados de la comunidad científica de Andalucía mediante una certificación oficial basada en indicadores objetivos, medibles e internacionalmente homologables que les reconozca como entidades excelentes en el ámbito investigador.
El Saiex está integrado por las unidades de Excelencia de Andalucía, los agentes del sistema andaluz del conocimiento y las unidades de Investigación Avanzada (UIA) que hayan obtenido la Certificación de Investigación de Excelencia (CIE) y las unidades de innovación abierta que hayan obtenido el CIE. Contará además con la asistencia del Instituto Andaluz de Investigación Avanzada (I2A2), que se crea dentro de la estructura de la Agencia para la Calidad Científica y Universitaria de Andalucía (Accua).
Las unidades de excelencia de Andalucía tienen como finalidad fomentar la investigación excelente mediante estructuras que potencien y mejoren la colaboración multi e interdisciplinar entre investigadores. Estas estructuras han de mantener, además, una estrecha vinculación con los sectores productivos, de forma directa o a través de estructuras intermedias, y gozarán de una financiación exclusiva para desplegar un plan estratégico para consolidar sus capacidades y su liderazgo científico nacional.
Por su parte, el objetivo de las unidades de investigación avanzada es "reconocer, promover y consolidar y orientar" las estructuras de investigación, en cualquier ámbito científico, y fomentar la generación de conocimiento de impacto, su transferencia y su valoración. El I2A2 será una entidad "pionera" diseñada para "captar y retener el mejor talento científico nacional e internacional". Asistirá también a la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación a potenciar la excelencia en investigación, así como al Saiex, y prestará apoyo a las unidades de Excelencia para su proyección corporativa, institucional y científica y a los centros y unidades de Excelencia acreditados por el Ministerio y ubicados en Andalucía.
En relación con el personal de investigación del sistema andaluz del conocimiento, la norma incorpora la nueva figura del personal tecnólogo, con competencia en tecnología aplicada para el diseño de productos en su área de actuación, así como los criterios para el desarrollo de las políticas para el personal de investigación y los procedimientos de selección y movilidad de éste. La futura Ley propone mejorar la gobernanza del sistema andaluz de conocimiento mediante la creación de nuevos órganos que permitirán avanzar en la coordinación y colaboración entre agentes públicos y privados.
Así, la Comisión Interdepartamental de Investigación, Tecnología e Innovación estará presidida por el presidente de la Junta de Andalucía; el Consejo Asesor de Investigación, Tecnología e Innovación para Andalucía será un órgano consultivo de reflexión, debate y asesoramiento; el Comité para la Integridad Científica de Andalucía será un ente colegiado, independiente y de carácter consultivo sobre materias relacionadas con la ética profesional en la investigación científica y técnica; y el Sistema de Información Científica de Andalucía tendrá como finalidad disponer de los indicadores necesarios para llevar a cabo el seguimiento y la evaluación de las políticas públicas de I+D+I desarrolladas en Andalucía. También se fomentarán las unidades I+D+I de empresas, que son estructuras de investigación que se focalizarán fundamentalmente en el desarrollo experimental y estarán orientadas a satisfacer las necesidades de su compañía titular.