Publicado 22/04/2024 12:52

Sociedades científicas médicas se suman a la campaña de Andalucía para reducir el consumo de benzodiacepinas

Pastillas, imagen de recurso.
Pastillas, imagen de recurso. - JUNTA DE ANDALUCÍA

SEVILLA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

Representantes de sociedades científicas médicas --la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (Samfyc), Sociedad Andaluza de Médicos de Atención Primaria (Semergen); Sociedad Andaluza de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Médicos (CACM)-- se han sumado a la campaña 'BenzoStopJuntos' puesta en marcha por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS).

A través de un audiovisual, estas entidades han difundido un mensaje común dirigido a la ciudadanía con el objetivo de dar a conocer los "riesgos" que tiene para la salud un consumo "crónico" de benzodiacepinas, en casos donde las ventajas de usarlos no superan a los inconvenientes, como afrontar el estrés de la vida diaria, la ansiedad leve o el insomnio. Junto a ello, ofrecen "recomendaciones" para la "deshabituación paulatina" del consumidor y "alternativas" para combatir el malestar con técnicas más saludables y seguras.

Según ha detallado la Consejería de Salud y Consumo en un comunicado, más de un millón de andaluces consumen benzodiacepinas de forma crónica, la mitad son mayores de 65 años y siete de cada diez son mujeres. Ha destacado que ocho de cada diez personas que intentan dejar de tomar estos fármacos lo consiguen con mayor o menor dificultad.

El uso de benzodiacepinas sólo está indicado en crisis de ansiedad cuando sea necesario el control de los síntomas, o en casos de insomnio grave sólo si éste interfiere con la vida cotidiana. Incluso en estos casos, su uso no debe extenderse más de dos a cuatro semanas, ya que está demostrado que estos medicamentos únicamente son útiles durante un tiempo determinado y que, una vez transcurrido, dejan de producir el efecto deseado.

Al inicio del tratamiento, las personas llegan a dormirse de media entre ocho y 20 minutos más rápido y aumentan en casi 35 minutos más el tiempo de sueño por las noches. Sin embargo, de cada trece personas tratadas para el insomnio y de cada seis personas tratadas para la ansiedad, sólo uno se beneficia de los tranquilizantes. Además, producen riesgos asociados a su consumo, como el incremento del riesgo de sufrir accidentes o caídas, de deterioro cognitivo, así como aumento de la tolerancia y dependencia, por lo que su "balance" beneficio/riesgo a medio y largo plazo es "desfavorable".

PROPORCIONAR INFORMACIÓN Y MATERIAL EDUCATIVO

El departamento que dirige Catalina García, a través del SAS y con la colaboración de la Escuela Andaluza de Salud Pública, puso en marcha en 2023 el programa 'BenzoStopJuntos: vivir sin Tranquilizantes es Posible', una iniciativa que tiene como principal objetivo concienciar a la población que consume benzodiacepinas de manera crónica para "problemas para los que realmente no están indicados y existen otras alternativas". Los fármacos de mayor consumo son lorazepam, lormetazepam bromazepam, alprazolam y zolpidem.

'BenzoStopJuntos' se desarrolla también en colaboración con el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof) y cuenta con el apoyo de sociedades científicas, consejos de colegios profesionales, así como con la implicación directa de profesionales de Atención Primaria y hospitales, y de las oficinas de farmacia comunitarias con el fin de "mejorar el conocimiento sobre las benzodiacepinas y sus alternativas, fomentar su buen uso y disminuir los riesgos derivados de su consumo continuado".

El programa consiste en que los profesionales ofrezcan a los pacientes información y material educativo en las consultas de Atención Primaria y Hospital y en las oficinas de farmacias comunitarias. Este material, que está disponible en la web https://www.easp.es/urm/intervenciones/benzodiacepinas/ es una adaptación local de otro existente en el ámbito de la salud en Canadá, y es apoyado por 22 entidades.

Concretamente, proporciona información sobre las benzodiacepinas y los riesgos de su uso continuado, alternativas saludables con las que combatir el estrés de la vida cotidiana sin recurrir a fármacos (técnicas de relajación, respiración y autocontrol, cambio de hábitos, ejercicios, etcétera) y cómo proceder para la deshabituación con la ayuda de los profesionales. Además, incluye un auto-test para medir el grado de dependencia a estos fármacos, así como un directorio de las guías de autoayuda para la depresión y los trastornos de ansiedad del Servicio Andaluz de Salud y una sugerencia de pauta de deshabituación.

La campaña cuenta con el apoyo de numerosas asociaciones y entidades, como la Asociación Andaluza de profesionales de Salud Mental (AEN); la Federación de asociaciones de usuarios de Bancos, Cajas y Seguros de Andalucía (Adicae); la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme); el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof) o la Dirección General de Consumo (Consumo Responde), entre otras.