Equipo de pediatría del Virgen del Rocío - HUVR
SEVILLA 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Virgen del Rocío (HUVR), perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, avanza en la implantación de la Escala de Valoración de Alerta Temprana (EVAT), una herramienta clínica destinada a detectar de forma precoz el deterioro clínico en pacientes oncológicos pediátricos hospitalizados y en pacientes sometidos a trasplante de células madre hematopoyéticas.
Dentro de este proceso, el hospital sevillano ha recibido la visita de las mentoras internacionales del proyecto, la doctora Juliana Costa y la licenciada Janeth Quelal, ambas vinculadas al St. Jude Children's Research Hospital, para desarrollar una nueva fase de formación y seguimiento del programa, informa el centro hospitalario en un comunicado.
Ambas fueron recibidas por la directora gerente del HUVR, Nieves Romero, la directora de Enfermería, Rocío Salguero, y la jefa de la Unidad de Pediatría, Catalina Márquez.
Los niños con cáncer presentan un elevado riesgo de sufrir complicaciones graves durante su hospitalización. La identificación temprana de estos signos de deterioro es fundamental para aplicar intervenciones rápidas y evitar complicaciones severas que pueden llegar a ser fatales.
En este contexto, los sistemas de alerta temprana pediátrica, conocidos internacionalmente como PEWS (Pediatric Early Warning Systems), se han consolidado como herramientas fundamentales para mejorar la seguridad clínica.
La escala EVAT es una adaptación de estos sistemas, que incorpora además la preocupación del personal de enfermería y de las familias, lo que incrementa su sensibilidad y especificidad para detectar situaciones de riesgo. Su aplicación se realiza junto con el control habitual de constantes vitales y permite evaluar cinco dominios: estado neurológico, cardiovascular y respiratorio, así como la percepción de alarma de enfermería y de los familiares.
El proyecto internacional impulsado por el St. Jude Children's Research Hospital, en Memphis (Estados Unidos), a través de su programa St. Jude Global, trabaja para mejorar las tasas de supervivencia infantil frente al cáncer y otras enfermedades graves en distintos países del mundo.
Entre sus iniciativas destaca la implementación multicéntrica de EVAT, que ha demostrado una reducción media del 18% en la mortalidad hospitalaria asociada al deterioro clínico, especialmente en centros con mayores tasas de mortalidad previas.
Actualmente, la escala EVAT ya se encuentra implantada en numerosos hospitales de Latinoamérica y en tres centros españoles: el Hospital La Paz de Madrid, el Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, y el Hospital Materno Infantil de Málaga. El Hospital Virgen del Rocío lleva más de un año y medio trabajando en su implementación dentro de las unidades de Oncología y Hematología Pediátricas. Así, en las próximas semanas está previsto el inicio del proyecto piloto en las citadas unidades del Virgen del Rocío.
RIESGO Y COLORES
La escala EVAT funciona mediante un sistema de semáforo que clasifica el riesgo del paciente según la puntuación obtenida. Los niveles verdes indican estabilidad clínica; los amarillos alertan de un riesgo moderado que requiere reevaluación y posibles ajustes terapéuticos; mientras que los niveles rojos activan protocolos de respuesta rápida y valoración inmediata por equipos de cuidados intensivos.
Además de favorecer una detección precoz del deterioro, puesta en marcha de EVAT permite estandarizar la comunicación entre los profesionales sanitarios y las familias, al mismo tiempo que favorece la coordinación asistencial y la seguridad del paciente pediátrico.