Imagen del equipo de especialistas en Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen del Rocío, responsables del estudio sobre hígado graso, dirigidos por el doctor Javier Ampuero (2i) - CONSEJERÍA DE SANIDAD
SEVILLA 11 May. (EUROPA PRESS) -
Especialistas en Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen del Rocío (HUVR) de Sevilla dirigen un estudio español que ha definido criterios no invasivos para la selección de pacientes con enfermedad hepática metabólica (hígado graso) que se pueden beneficiar del tratamiento con resmetirom o semaglutide: los primeros fármacos aprobados para esta dolencia por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) o su equivalente en Estados Unidos (la FDA).
Según ha precisado la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía en una nota de prensa, esta investigación se basa en el registro nacional HEPAmet de enfermedades hepáticas por trastornos metabólicos relacionadas con la grasa, perteneciente a la Asociación Española para el Estudio del Hígado, cuyo director científico es el doctor Javier Ampuero.
El trabajo, liderado por el propio jefe de Hepatología y Trasplante Hepático del HUVR, el doctor Ampuero, se ha publicado este mes en 'Clinical Gastroenterology and Hepatology' --una de las principales revistas del mundo de la especialidad--, y define los criterios de tratamiento para los primeros fármacos aprobados por la EMA.
En el mismo sentido, descartan la biopsia, un procedimiento diagnóstico invasivo, como práctica clínica para todos los pacientes, mientras se definen criterios no invasivos para seleccionar aquellos que necesitan tratamiento para la Enfermedad Hepática Esteatósica Asociada a Disfunción Metabólica (Masld).
Al respecto, el primer paso es identificar a pacientes analizando su edad, sus enzimas hepáticas y el recuento de plaquetas en un umbral determinado o que, aunque ese umbral sea inferior, presenten diabetes o sobrepeso.
Una vez seleccionados se les aplica una medida de rigidez hepática mediante elastografía --técnica no invasiva que mide la rigidez (fibrosis) o elasticidad de los órganos con valores entre ocho y 25 kilopascales para confirmar la indicación--. De esta forma, se mejoran los valores predictivos previos y permite identificar una proporción mayor de pacientes con indicación de tratamiento.
No obstante, este abordaje no invasivo tiene algunas limitaciones. Entre ellas, casos de obesidad severa o de pacientes que presentan líquido en el abdomen, según señala el artículo científico.
En esa línea, la estrategia propuesta y validada por los autores, entre los que figuran profesionales de una veintena de centros de todo el país, logra reducir la necesidad de biopsia hepática en muchos pacientes, apuesta por priorizar recursos diagnósticos ya existentes, como la elastografía.
El estudio concluye que este avance "acelera el acceso a terapias dirigidas en pacientes que realmente presentan daño hepático relevante", optimizando la relación beneficio-riesgo y aminora las listas de espera diagnósticas.
Como contexto, el hígado graso es una dolencia cada vez más extendida. Este órgano, para ser considerado sano, debe tener poca o ninguna grasa, pero se estima que el 15% de la población mundial tiene un hígado graso. Esta enfermedad está estrechamente relacionada con la obesidad y la diabetes tipo 2.
El servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen del Rocío, dirigido por el doctor Manuel Romero, recibe alrededor de 8.000 pacientes anuales en sus consultas, de los cuales se estima que el 25-30% del total son derivados a la Unidad de Hepatología.