Archivo - Eugenio Ribón con Francisco Javier Lara - ICAM - Archivo
MADRID 16 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha celebrado la absolución del exdecano del Colegio de la Abogacía de Málaga Francisco Javier Lara Peláez en la causa seguida por un delito de desobediencia a raíz de las decisiones adoptadas durante el primer estado de alarma para garantizar la asistencia letrada a personas detenidas mediante medios telemáticos y proteger la vida y la salud de los profesionales del Turno de Oficio.
Para el ICAM, la resolución del Tribunal Supremo pone fin a un proceso que a su entender nunca debió haberse iniciado y repara "una injusticia" que trascendía la situación personal de Francisco Javier Lara: afectaba al conjunto de la Abogacía institucional, a la dignidad del Turno de Oficio y al deber de los Colegios de proteger a quienes sostienen cada día un servicio público esencial.
El decano del ICAM, Eugenio Ribón, ha valorado la sentencia como "una victoria de la razón jurídica, de la proporcionalidad y de la dignidad profesional".
"Hoy se hace justicia con Francisco Javier Lara y, con él, con todos los abogados y abogadas de oficio que durante la pandemia garantizaron derechos fundamentales en condiciones extraordinariamente difíciles. No se trataba de desobedecer; se trataba de proteger vidas sin dejar a nadie sin defensa", ha señalado.
Ribón ha recordado que el ICAM acompañó desde el primer momento a Lara y a la abogacía malagueña porque "lo que estaba en juego no era una discrepancia administrativa, sino el reconocimiento de que la Abogacía también tenía derecho a ser protegida en un contexto de emergencia sanitaria, miedo e incertidumbre". "La sentencia del Supremo confirma que defender a la Abogacía no es corporativismo: es defender el Estado de Derecho", ha añadido.
El Colegio de la Abogacía de Madrid considera que esta absolución debe servir, además, para abrir "una reflexión serena y profunda sobre el papel del Turno de Oficio, sus condiciones de prestación y la necesidad de que las instituciones públicas escuchen y respeten a quienes garantizan el derecho de defensa las 24 horas del día, los 365 días del año".
"Los abogados de oficio no son un recurso invisible ni sustituible. Son servidores esenciales de la justicia, especialmente en los momentos más difíciles. Sin ellos, no hay tutela judicial efectiva ni igualdad real ante la ley", subraya el Decano del ICAM.
Por su parte, Juan Manuel Mayllo, diputado responsable del Turno de Oficio del ICAM, ha destacado que esta sentencia "hace justicia con el decano Lara, que lo único que hizo fue no esconderse en unos momentos difíciles y defender a sus colegiados, y a su vez esta sentencia deja retratada a una inmensa mayoría de la abogacía institucional que, salvo honrosas excepciones, dejaron abandonado a su suerte a quien defendió la dignidad, la salud y la seguridad de sus colegiados".
La institución madrileña reafirma así su compromiso con la defensa del Turno de Oficio, la protección de la independencia de la Abogacía y el reconocimiento público de quienes, en situaciones límite, adoptan decisiones orientadas a preservar derechos fundamentales, seguridad jurídica y salud pública.
El ICAM felicita a Francisco Javier Lara, al Colegio de la Abogacía de Málaga y a toda la abogacía de oficio malagueña por una resolución que restituye la justicia, limpia una afrenta injusta y recuerda que la defensa del derecho de defensa exige firmeza, responsabilidad y liderazgo institucional.