BILBAO, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha afirmado que hay que estar "ojo avizor" con los grupos disidentes de la izquierda abertzale, algunos de los cuales están "en plena efervescencia", porque siempre hay "nostálgicos", en este caso de ETA.
En una entrevista a RNE, recogida por Europa Press, Esteban ha admitido que está "algo preocupado" por la detención de dos personas el pasado sábado en Irun (Gipuzkoa) por presunto terrorismo, a la espera de que quede "aclarado el incidente" porque "parece que tenían un material posiblemente relacionado con actividades violentas".
"Siempre puede haber algún grupo de nostálgicos. Desde luego, tenemos que poner también una mirada estrecha y de detalle a ver qué es lo que ha ocurrido. Me imagino que en los siguientes días que vienen irán dándose más detalles", ha manifestado.
El líder jeltzale ha señalado que los detenidos tenían documentación con seguimientos a agentes de los Cuerpos de Seguridad del Estado y posibles zulos, y esto "no es algo que cualquier ciudadano lleve, sino que tiene que haber una intencionalidad detrás".
"UNA MINORÍA"
En todo caso, supone que se trata de "una absoluta minoría". "Siempre hay nostálgicos, pero desde luego, estemos muy atentos a todo esto. Algunos sectores en ese mundo, unos cuantos, están en efervescencia. Por lo tanto yo creo que no tenemos que perder la vista tampoco de ahí", ha añadido.
Aitor Esteban celebra que se hayan cumplido los 15 años sin terrorismo de ETA, ha dicho que se acuerda "muy bien de aquellos tiempos" de existencia de terrorismo de ETA, y ha apuntado que todavía ve "algunos tics".
En este sentido, ha indicado que se está en una situación de fin del terrorismo, por lo que "hay que celebrar y estar contentos por haber dejado esa etapa violenta atrás", aunque se vean "algunos ramalazos", que espera que solo "sean gestos de algún nostálgico, pero que también preocupan".
El líder jeltzale ha destacado que hubo tiempos en los que todos los días había muertos, extorsiones y "calles agitadas absolutamente", aunque, "afortunadamente, todo aquello quedó atrás". Sin embargo, ha insistido en que persisten algunos "tics todavía de presión social" en algunas zonas de Euskadi, "pero afortunadamente nada de violencia", y ha admitido que "todavía todas las heridas están curadas".