Asociaciones de salas de cine piden al TSJPV que suspenda de urgencia la prohibición de consumir golosinas y bebidas

Cree que la medida del Gobierno Vasco es "arbitraria y desproporcionada" y supone pérdidas diarias de 278.432 euros

Archivo - Una clienta observa las productos disponibles antes de entrar a una de las salas de los Cines Florida en Vitoria-Gasteiz
Archivo - Una clienta observa las productos disponibles antes de entrar a una de las salas de los Cines Florida en Vitoria-Gasteiz - Iñaki Berasaluce - Europa Press - Archivo
Europa Press País Vasco
Publicado: martes, 26 octubre 2021 14:20

BILBAO, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

La asociación de salas de cine de Euskadi, EZAE, y la Federación de Cines de España, FECE, han solicitado al TSJPV que suspenda de urgencia la prohibición de consumir golosinas y bebidas establecida por orden del Gobierno Vasco, entre otras medidas para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus. A su juicio, se trata de una restricción "arbitraria y desproporcionada" y supone pérdidas diarias de 278.432 euros.

EZAE y FECE han presentado este martes recurso contencioso
administrativo ante TSJPV, en el que solicitan medidas cautelarísimas contra la orden del 6 de octubre de la consejera de salud, por la que se prohíbe el consumo de golosinas, refrescos o similares en las salas de cine.

En su demanda, destacan que la pérdida conjunta por día cuando no se permite la venta de estos productos es de 27.432 euros, teniendo en cuenta la disminución de ingresos y espectadores. Además, consideran que "se está produciendo inseguridad jurídica, arbitrariedad de la medida, vulneración del principio de igualdad por agravio comparativo y falta de justificación y proporcionalidad".

Ante esta situación, las salas de cine solicitan que, mediante el procedimiento de urgencia, se suspenda la vigencia de los apartados segundo y quinto del anexo de la orden del 6 de octubre de 2021 de la Consejería de Salud, para que se puedan volver a consumir refrescos, golosinas y similares en las salas de cine de Euskadi.

En este sentido, aseguran que "es importante recordar que esta actividad supone, de promedio, el 30% de los beneficios de los cines vascos, pero que en algunos de ellos llega a ser el 45%, por lo que se trata de una restricción que amenaza gravemente la supervivencia de muchas salas si se prolonga en el tiempo".

Asimismo, subrayan que Euskadi "es la única comunidad del Estado que prohíbe consumir en los cines". El recurso explica también que no se ha producido ningún foco de contagio durante la pandemia en los cines de la Comunidad Autónoma Vasca, pesae a que había servicio de venta y consumo de golosinas, refrescos y similares, cuando las tasas de incidencia acumulada llegaban a 400 casos por cada 100.000 habitantes y la
tasa de vacunación era aún "bajísima".

Sin embargo, afirma que, ante el "notorio alivio" de la
situación sociosanitaria, y mientras se ha mejorado la situación general de muchos sectores económicos, se ha decidido restringir "de forma
incomprensible" la actividad de las salas de cine, "prohibiéndoles lo que antes se les permitía".

ARGUMENTOS JURÍDICOS

EZAE y FECE consideran que, por ello, se produce "falta de seguridad jurídica y arbitrariedad", ya que, en la orden del 6 de octubre de 2021 de la Consejería de Salud, se habla de eventos, sin mencionar expresamente a las salas de cine, "que, en todo caso, serían una
actividad ordinaria con programación habitual".

Ateniéndose literalmente al apartado segundo relativo a la obligatoriedad del uso de la mascarilla, señalan que, si se utiliza para prohibir que se consuman golosinas, refrescos o similares, debería aplicarse también en txokos, sociedades gastronómicas, comedores escolares y espacios para comer de los centros de trabajo, donde se consumen alimentos y bebidas sin obligación de respetar la distancia de 1,5 metros.

Asimismo, argumentan que en las salas de cine "no hay interacción social, todos los espectadores están en la misma dirección, la actividad se desarrolla en silencio, la retirada de la mascarilla es puntual, los espacios con muy amplios y con sistemas óptimos de ventilación, y no todos los espectadores consumen alimentos ni lo hacen en el mismo momento".

De igual forma, alegan que la orden de la Consejería de Salud adolece
de "justificación y proporcionalidad", ateniéndose a la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública, la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad y la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.

Según apuntan, en todas ellas se determina que todas las acciones
de protección de la salud se regirán por "los principios de proporcionalidad y precaución", y que su duración no excederá del tiempo exigido por la situación de riesgo que las motivó.

"En la orden del Gobierno vasco no existe situación de riesgo inminente y grave que justifique las restricciones, y tampoco está
proporcionado el daño que se causa a las salas de cine con el supuesto riesgo de permitir el consumo de refrescos y golosinas", añaden.

AYUDA DEL GOBIERNO VASCO

Respecto a las ayudas de 200.000 euros anunciadas por el departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco a las salas de cine para paliar la caída de espectadores como consecuencia de la pandemia y las medidas restrictivas, puntualiza que "son absolutamente
insuficientes" y se requieren "apoyos mucho más sólidos".

"De hecho, según las bases establecidas, para recibir la ayuda los cines, se deberán ofrecer diez estrenos de películas europeas o latinoamericanas antes del 31 de marzo de 2022 y podrán beneficiarse de hasta 15.000 euros los cines de menos de 3 salas y hasta 25.000 euros los de más de 3 salas", recuerda.

No obstante, señala la "la realidad es otra" y, teniendo en cuenta el número de salas de Euskadi, los 200.000 euros solo permiten un reparto de 4.110 euros para los cines de menos de tres salas, y de 6.849 euros para los cines de más de tres.

"Es decir, las ayudas reales a cada sala serían únicamente el 27% de las anunciadas por el Gobierno vasco. Es importante tener en cuenta que desde el inicio de la pandemia, los cines vascos han perdido 16 millones de euros y cinco millones de espectadores, y que, tras los estrenos de verano el público había respondido, por lo que justo se estaba iniciando la recuperación del sector", asegura.

Por ello, dice que, "lamentablemente, ante el panorama actual, muchos cines vascos se ven abocados a reactivar ERTEs, que afectarían incluso al 50% de la plantilla".

Según datos del sector, en los últimos 14 días, en los que no ha sido posible consumir refrescos y golosinas, las pérdidas son de 27.432 euros al día, es decir, 384.041 euros en estas dos semanas. "Estas cifras, que dan cuenta del enorme daño que suponen las restricciones, incluyen tanto la pérdida directa de ingresos como la reducción en un 20% de la asistencia a las salas, debido a que un porcentaje de espectadores deciden no ir al cine si no pueden disfrutar de la experiencia completa, con comida y bebida", concluye.

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