VITORIA, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno vasco ha rebajado sus previsiones económicas para este año hasta situar la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) en un -1,3 por ciento, cuando la previsión anterior --correspondiente a noviembre de 2011-- planteaba un crecimiento de 0,7 puntos. Además, la estimación sobre la tasa de paro se ha elevado un punto y medio, hasta situarse en un 12,3 por ciento, y se espera que se destruyan casi 17.500 puestos de trabajo.
Estos datos forman parte del último informe de previsiones económicas del Departamento de Economía y Hacienda del Gobierno autonómico.
En el cuadro macroeconómico presentado por el Ejecutivo se refleja un cuadro de recesión, con una evolución del PIB por trimestres del -0,8 por ciento, -1,6 por ciento, -1,4 por ciento y -1,2 por ciento. Para los dos primeros trimestres de 2013 el escenario previsto es de un -0,5 por ciento y de un 0,1 por ciento.
El Departamento de Economía, que en su última previsión de noviembre de 2011 esperaba un crecimiento del PIB en 2012 del 0,7 por ciento, se ha visto obligado a una fuerte revisión a la baja de estas estimaciones, debido al deterioro que desde entonces ha sufrido la economía europea.
En el informe, fechado a 29 de marzo de 2012, se indica que la contracción de la economía vasca será del -1,3 por ciento para el conjunto del presente año. Además, se señala que la evolución trimestral será de recesión, mientras el peor dato se estima para el segundo trimestre del año.
DESCENSOS GENERALIZADOS
Todos los componentes de la demanda interna registrarán descensos en media anual, especialmente la formación bruta de capital y el gasto de las administraciones públicas. El sector exterior volverá a hacer una aportación positiva al crecimiento del PIB, pero ésta se verá limitada por el desfavorable entorno internacional.
La caída del PIB vendrá acompañada de un descenso del empleo, estimado en un -1,8 por ciento, que se traduce en una media de casi 17.500 puestos de trabajo. La tasa de paro se situará en el 12,1 por ciento, también en media anual.
Estas previsiones se basan en un escenario sobre el que hay "muchos riesgos e incertidumbres que podrían reducir o aumentar la velocidad de crecimiento de las distintas economías". El Gobierno vasco estima que Europa "será la clave para establecer el ritmo de avance".
Otro punto que puede hacer variar las previsiones del escenario base es el precio del petróleo. La inestabilidad política en las regiones exportadoras supone un riesgo para el suministro del crudo hacia los países importadores. En sentido contrario, si la confianza de los agentes económicos, especialmente de los consumidores, mejorase, también podría ocurrir que las expectativas de crecimiento económico se tengan que revisar al alza.
El cuadro macroeconómico elaborado por la Dirección de Economía y Planificación del Gobierno vasco es el resultado de unos supuestos básicos relativos a la evolución futura de las economías del entorno internacional, al nivel de precios que se registre en el corto plazo, al tipo de cambio que alcance el euro frente al dólar y a los tipos de interés que establezca el Banco Central Europeo en el horizonte temporal de previsión.
Para todo el horizonte de predicción se estima un claro perfil de depreciación del euro frente al dólar y en el promedio de 2012 se prevé que un euro valga en torno a 1,30 dólares.