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BILBAO 2 Jun. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de EH Bildu en la Juntas Generales de Bizkaia, Iker Casanova, ha afirmado que, con el tema del Mundial de fútbol de 2030, el Gobierno Vasco y el resto de instituciones de Euskadi "se han metido un gol en propia puerta", y ha considerado que ha habido "improvisación y división interna" entre socios, PNV y PSE-EE.
En una entrevista concedida a Radio Popular-Herri Irratia, Casanova se ha referido a la propuesta a la FIFA por parte de las instituciones vascas para que Bilbao y Donostia-San Sebastián concurran como una única sede vasca con dos estadios, el de San Mamés y el de Anoeta.
El junto de la formación soberanista ha señalado que a ellos no les han consultado sobre esta propuesta y, de hecho, parece que "no se han consultado ni entre los miembros del Gobierno, que es un Gobierno bipartito, aunque a veces se olvida".
"Creo que toda esta situación que se ha generado en torno a la posibilidad de ser sede del Mundial, podría definirse como un gol en propia puerta que se han metido el Gobierno y las instituciones vascas, gobernadas por el PNV y el PSE-EE", ha considerado.
A su juicio, "se han transmitido sobre todo dos sensaciones": por un lado, "improvisación y falta de modelo de país", y en segundo lugar, "división interna, falta de comunicación y diferentes posiciones entre los socios de Gobierno".
"Todo ello ha dado lugar a una situación un poco rocambolesca, en la que no sabemos si interpretan ellos que es bueno o malo que venga aquí el Mundial; si es un marrón que hay que dividir entre dos para que así el daño sea menor; si quieren o no quieren; si están provocando a la FIFA para que retire la posibilidad de que sea sede, o si realmente quieren hacerlo. La verdad es que es una situación un poco sorprendente", ha insistido.
Para Iker Casanova, "es una muestra más de cómo algunos modelos, tanto de coaliciones como de formas de gobernar y de entender el país, están caducados, completamente agotados".
En este sentido, ha defendido que los eventos sean "evaluados individualmente, cada uno por sí mismo, y ver si es positivo o negativo". Tras rechazar que su partido esté "en contra de todo", como algunos le acusan, ha explicado que "hay eventos que son positivos y dejan un poso tanto económico como social o cultural o recreativo positivo, y otros que no".
"En este caso, creemos que en general lo que rodea al fútbol, y tenemos el precedente de la final de la Europa League, entre las medidas de seguridad, el ambiente entre las aficiones, las condiciones absolutamente inaceptables en términos económicos y fiscales con las que se traen estos eventos, podemos decir que no responden a nuestro modelo de actividades", ha indicado.
Para Casanova, con tanto "eventismo, en el que todo es bueno 'per se', porque viene gente y se genera movimiento, se está llegando a modelos de ciudad que están saturadas en cuanto a la capacidad de recepcionar más turismo y más visitantes".
REPOSICIONAMIENTO DEL PNV
A su juicio, "todo este reposicionamiento del PNV en torno al Mundial, parte del hecho de que en Donosti se han dado cuenta que las políticas que durante una década han impulsado de forma abierta de turistificación a cualquier precio, han llegado a generar un malestar social importante".
Ha negado que EH Bildu sea "turismófobo", y ha admitido que "turismo tiene que haber, pero en la medida justa para que no distorsione la capacidad de vivir adecuadamente en las ciudades receptoras". "En Donosti no es casualidad que hayan defenestrado al alcalde (Eneko Goia) a mitad de la legislatura, porque percibían que la ciudadanía estaba harta de ese modelo que estaban impulsando", ha indicado.
El portavoz juntero de la formación soberanista ha dicho que en Bilbao no se ha llegado "a ese extremo", porque se parte de "una situación de menor saturación turística", pero ha advertido que se avanza hacia eso.
"Hay que poner coto a un crecimiento indiscriminado del turismo y generar una actividad turística moderada, complementaria, a lo que tiene que ser la vocación fundamental de este país, que son ciudades industriales, del conocimiento, que garanticen la calidad de vida de sus habitantes, y no sean expropiadas a sus residentes para ponerlas al servicio de un turismo que beneficie a unos pocos", ha insistido.
En cuanto a la tasa turística que se va a implantar, ha recordado que EH Bildu lleva una década reclamándola y proponiendo medidas para corregir el problema, sin que se les hiciera caso, y ahora hay ciudades en las cuales se ha perdido el control sobre el turismo".