Dispositivos tecnológicos - UPV/EHU
SAN SEBASTIÁN, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
El género, edad y la frecuencia de uso determinan si los efectos de las tecnologías en los adolescentes serán beneficiosos o lesivos, según se desprende de los resultados de los últimos estudios realizados por la red EU Kids Online, de la que forma parte el equipo de investigación IRTIS de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).
Así, unos adolescentes experimentan resultados positivos, mientras que otros afrontan consecuencias negativas, "subrayando la complejidad de las relaciones entre el uso de la tecnología y el bienestar", tal y como han señalado desde la UPV/EHU.
David Smahel, investigador principal, ha explicado que "es imposible hablar de efectos universales al referirnos a los medios digitales" ya que "su impacto depende en gran medida de cómo se usan los medios".
"Algunos adolescentes acceden a contenidos violentos, mientras otros usan internet para aprender e informarse. Las redes sociales, por ejemplo, pueden ser beneficiosas y lesivas dependiendo de su contexto de uso. Al mismo tiempo, hay diferencias entre los adolescentes en la gestión de sus experiencias online: mientras algunos gestionan adecuadamente sus experiencias, otros pasan apuros con sus consecuencias", ha detallado.
Uno de los estudios se centró en la relación entre el uso de smartphones y el estrés, mostrando que un mayor uso del smartphone implicaba mayores niveles de estrés en el 20% de los adolescentes.
Sin embargo, la forma de usar los smartphones era más significativa que el tiempo de uso de estos dispositivos. Adolescentes que usaban sus teléfonos de forma consistente durante el día tenían mayor nivel de stress.
FRECUENCIA DE USO
Según Michaela Lebedíková, autora del estudio, los resultados sugieren que "no solo es el tiempo de pantallas, sino la naturaleza del uso". Así, ha subrayado que familias y profesorado "deberían hablar no solo sobre el tiempo de uso sino también de la frecuencia de uso". Algunas estrategias pueden ayudar a regular los aspectos estresantes del uso del teléfono, como la limitación de las notificaciones.
Otro estudio examinó la relación entre los juegos sociales online (social gaming), los estados depresivos y la soledad. Los resultados mostraron que los cambios en los juegos sociales online no afectaban significativamente sobre el estado depresivo. Sin embargo, un aumento de uso de juego sociales se asociaba a una leve reducción de la soledad, aunque con notables diferencias según el género.
David Lacko, autor del estudio, sugiere que estas diferencias pueden derivar de las diferentes motivaciones de chicos y chicas para jugar. Los resultados indican que para algunas chicas "los juegos pueden ser un mecanismo de evasión de la depresión, cosa que no se observó en los chicos". No obstante, ha apuntado que se necesita más investigación para explorar con mayor profundidad esta relación.
Además del bienestar psicológico y social, también se examinaron los efectos del uso de la tecnología sobre el sueño. Un estudio investigó cómo el uso smartphone antes de acostarse influye sobre la calidad del sueño.
Al contrario de lo que se esperaba, los adolescentes que usaban más el teléfono antes de acostarse iban algo más temprano a la cama y dormían más tiempo. Sin embargo, mayor uso de ordenadores y portátiles, tenía un efecto negativo sobre la hora de acostarse.
Estos datos sugieren que mientras los smartphones pueden, en algunos casos, servir como apoyo al descanso, los efectos del uso de la tecnolgía en el descanso "son complejos y dependen del tipo de dispositivo que se utlice".
CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES
Los resultados generales demuestran que los efectos del uso de la tecnología digital sobre el bienestar de los adolescentes varían entre las diversas áreas. La mayoría de los estudios evidenciaron poco impacto en aspectos relacionados con el bienestar social, como el apoyo o la competencia social. En cambio, las diferencias de género sobresalían en el bienestar físico, particularmente en lo relativo a la percepción del cuerpo y factores asociados con esta.
Estos resultados, tal y como han señalado desde la UPV/EHU, "ponen en entredicho la idea de un efecto uniforme de la tecnología en los adolescentes y subrayan la importancia de considerar las diferencias individuales".
Los investigadores advierten contra "las generalizaciones amplias o la implementación de prohibiciones estrictas de la tecnología", tales como las medidas que no se apoyen en evidencias. Por el contrario, subrayan la necesidad de "una comprensión más matizada de la interacción de las tecnologías digitales con las características y patrones de uso de los adolescentes".
Aunque los resultados de este informe se refieren a los adolescentes de Chequia, investigaciones realizadas en el marco de la red EU Kids Online para numerosos países europeos han evidenciado que los patrones de comportamiento de los adolescentes en el uso de internet son similares entre los diversos países, donde las diferencias más acusadas se manifiestan en función de la edad de los propios menores.
Así, los preadolescentes de diferentes países tienen comportamientos similares, y los adolescentes también presentan patrones parecidos entre sí, independientemente de otras características contextuales. Por lo que desde EU Kids Online UPV/EHU consideran los resultados de este informe son extrapolables al contexto de los adolescentes españoles.
El equipo tiene previsto finalizar este mismo mes el trabajo de campo de la encuesta EU Kids Online V en más de 60 centros escolares de la península. A través de esta investigación, financiada por la Comisión Europea en el marco del proyecto SIC-Spain 4.0, sobre adolescentes de entre 10 y 16 años se pretende contribuir a mejorar las políticas de alfabetización digital, así como identificar colectivos vulnerables sobre los cuales centrar medidas para mejorar su seguridad digital y la protección y desarrollo de sus derechos.