La Audiencia Provincial de Álava ha acogido este lunes la segunda sesión de la vista oral de este caso - IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS
VITORIA 5 May. (EUROPA PRESS) -
El huésped de una habitación de la misma planta del apartahotel de Vitoria-Gasteiz, en el que se alojaba y fue asesinada Maialen el 27 de mayo de 2023, ha declarado que cuando esa tarde iba camino de su estancia, oyó gritos e insultos en el pasillo, en el que además había una mochila tirada. Esta persona ha explicado que el día de los hechos, alrededor de las siete de la tarde, vio una mochila tirada en mitad del pasillo y escuchó gritos de una mujer y un hombre procedentes de una de las habitaciones.
La declaración de este testigo se ha llevado a cabo a través de videoconferencia en la segunda jornada del juicio por este caso, que se celebra en la Audiencia Provincial de Álava y en el que están llamadas a declarar once personas.
Maialen murió el 27 de mayo de 2023 después de que el acusado, de iniciales J.R., le asestara 13 cuchilladas en una habitación de un hotel de Vitoria-Gasteiz.
Las acusaciones piden para él 45 años de cárcel, al considerar que cuando acuchilló a Matxalen lo hizo "con intención de matarla" y era "plenamente consciente de sus actos". Por el contrario, la defensa reclama la libre absolución, puesto que argumenta que cuando acuchilló a Maialen, el acusado sufría una "desconexión brusca de la realidad".
En la sesión de este martes, en la que aún quedan por declarar tres testigos, ha testificado por videoconferencia el huésped de una habitación de la misma planta del apartahotel en el que se alojaba y fue asesinada Maialen. Esta persona ha explicado que el día de los hechos, alrededor de las siete de la tarde, vio una mochila tirada en mitad del pasillo y escuchó gritos de una mujer y un hombre procedentes de una de las habitaciones.
Entre otros insultos, ha afirmado que escuchó que se llamaban "puta", "hijo de puta" y "borracho". Además, ha precisado que se oían los lloros de un niño o niña. Este testigo ha añadido que cuando regresó por la noche a su habitación y cuando abandonó el apartahotel al día siguiente, ya no se oía ningún sonido procedente de aquella habitación.