Itsasmuseum presenta 'La Naval. Cantera de titanes', exposición que acogerá hasta abril de 2027

Recupera una de las etapas más relevantes de la historia industrial de Bizkaia a través de los barcos, los avances tecnológicos y los oficios

Exposición 'La Naval. Cantera de titanes'
Exposición 'La Naval. Cantera de titanes' - ITSASMUSEUM
Europa Press País Vasco
Publicado: miércoles, 30 septiembre 2026 18:00

BILBAO, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Itsasmuseum ha presentado este miércoles 'La Naval. Cantera de titanes', una exposición que recupera una de las etapas más relevantes de la historia industrial de Bizkaia a través de los barcos, los avances tecnológicos, los oficios y las personas que dieron forma al astillero de Sestao, y que podrá verse en el museo bilbaíno hasta abril de 2027.

La exposición cuenta con el patrocinio de Knutsen OAS España y Laboral Kutxa, y recoge modelos navales, cedidos por Evizalde, fotografías históricas, planos, imágenes aéreas y documentación permiten recorrer la evolución del astillero y acercarse tanto a sus grandes construcciones como a las personas que las hicieron posible.

Una gran línea del tiempo contextualiza los antecedentes y permite comprender la evolución histórica del astillero, mientras que el núcleo de la exposición se centra en las décadas comprendidas entre los años sesenta y el final de su actividad.

La muestra refleja la capacidad de adaptación de La Naval en un contexto internacional cada vez más competitivo, desde la construcción de grandes petroleros y buques mercantes hasta el desarrollo de buques lanzadera, metaneros, dragas de grandes dimensiones, ferris de nueva generación, buques cableros y otras construcciones de alta complejidad tecnológica.

El recorrido comienza con una serie de imágenes aéreas que permiten comprender la escala del gran complejo industrial de Sestao, formado por gradas, diques, muelles de armamento, talleres y oficinas. En este entramado, la Oficina Técnica constituía uno de los principales núcleos de conocimiento. Allí, los equipos de ingeniería, delineación y diseño convertían las necesidades de cada armador en miles de planos, cálculos y especificaciones técnicas. Era el lugar donde las ideas comenzaban a convertirse en barcos.

DE AESA A IZAR Y CNN

Una de las áreas centrales de la exposición está dedicada a los barcos. Una selección de modelos navales permite recorrer tres etapas fundamentales de la historia reciente del astillero: Astilleros Españoles S.A. (AESA), IZAR y Construcciones Navales del Norte (CNN).

La integración de La Naval, Euskalduna y Astilleros de Cádiz en Astilleros Españoles en 1969 abrió una etapa de gran expansión industrial. Tras la crisis naval de las décadas de 1970 y 1980 y los sucesivos procesos de reconversión industrial, el astillero inició una profunda transformación orientada a la construcción de buques cada vez más complejos desde el punto de vista tecnológico.

Durante la etapa de IZAR, La Naval reforzó su especialización en construcciones de elevada complejidad tecnológica, especialmente grandes metaneros de gas natural licuado (GNL). En este proceso tuvo un papel destacado la relación de largo recorrido con el armador noruego Knutsen, que contribuyó a consolidar esta línea de trabajo.

En su última etapa, bajo la gestión de Construcciones Navales del Norte, La Naval apostó por buques de alto valor añadido: grandes dragas, buques para trabajos submarinos, ferris más eficientes y sostenibles y buques cableros. Construcciones como Cristóbal Colón, Simon Stevin, Texelstroom o Living Stone reflejan el elevado nivel de especialización alcanzado por el astillero en sus últimas décadas.

HOMENAJE A LAS PERSONAS

Sin embargo, 'La Naval. Cantera de titanes' no es solo una exposición sobre barcos. Es, sobre todo, un homenaje a las personas que los hicieron posibles. Cada buque era el resultado del trabajo coordinado de profesionales de muy diversos oficios y especialidades, al que se sumaba la participación de numerosas empresas auxiliares.

En sus momentos de mayor actividad, La Naval llegó a emplear directamente a más de 4.000 personas, a las que se sumaban muchas otras vinculadas a empresas auxiliares, talleres y contratas. La vida del astillero marcaba el ritmo cotidiano de Sestao, Barakaldo y buena parte de la Margen Izquierda.

El aprendizaje de los oficios, la transmisión del conocimiento entre generaciones, el compañerismo y el orgullo por el trabajo bien hecho acabaron conformando una identidad y una cultura propias.

De ahí nace una de las ideas centrales de la exposición: cada barco era una obra colectiva, fruto de la suma de conocimiento, precisión, organización y experiencia de miles de personas. Uno de los grandes hitos de cada construcción era la botadura, un acontecimiento público y festivo que reunía a la plantilla, sus familias y numerosas personas del entorno del astillero, convirtiendo un momento técnico decisivo en una experiencia colectiva.

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