El Lehendakari, Imanol Pradales, y el secretario de Acción Exterior del Gobierno Vasco, Ander Caballero, asisten a la Audiencia General presidida por el Santo Padre, León XIV - IREKIA
BILBAO, 13 May. (EUROPA PRESS) -
El Lehendakari, Imanol Pradales, ha entregado al Papa León XIV, durante la audiencia general celebrada en el Vaticano, el libro 'Guernica', de Juan Larrea, una reproducción reinterpertada de la obra de Picasso del artista vasco José Luis Zumeta, así como poesía en euskera y quechua.
Pradales ha asistido a la audiencia general presidida por el Santo Padre en la Plaza San Pedro, junto al secretario General de Acción Exterior y Euskadi Global, Ander Caballero.
El Lehendakari ha conversado durante unos minutos con León XIV, al que ha entregado varios obsequios, entre ellos el libro Guernica de Juan Larrea (Bilbao, 1985-Córdoba, Argentina, 1980), en el que el poeta y ensayista vasco realiza "un estudio fundamental para comprender la dimensión simbólica y política del monumental cuadro Guernica de Pablo Picasso".
Publicado originalmente en 1947 en inglés y ampliado más tarde en esta edición española, Larrea analiza la obra "no solo como una denuncia del bombardeo de la villa vasca de Gernika durante la Guerra Civil Española", sino también "como un símbolo universal contra la violencia y la destrucción".
ZUMETA
Imanol Pradales ha ofrecido también al Santo padre la obra 'Guernica' de Jose Luis Zumeta, uno de los principales artistas de la renovación del arte contemporáneo vasco, fallecido en 2020. Se trata de una reproducción del Guernica de Pablo Picasso en la que Zumeta reinterpreta la obra desde un paisaje cercano en el que se ven caseríos en llamas, personas mutiladas y "símbolos universales de barbarie", en una composición libre, en la que "la gestualidad expresiva y la explosión de color acentúan la desolación".
El último de los obsequios es un poema del escritor y pensador Jon Sarasua escrito en euskera, "una lengua minorizada de Europa, hablada a ambos lados de los Pirineos por una comunidad lingüística pequeña pero comprometida".
El poema se ha entregado también en Quechua "como gesto de respeto, aprecio y hermandad hacia una lengua amiga", y como agradecimiento del pueblo vasco al Papa "por su implicación y compromiso, durante una importante etapa de su vida, con las lenguas indígenas, y, por ende, con todas las lenguas y culturas minorizadas del mundo".