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Inauguración del centro penitenciario de Gipuzkoa - EUROPA PRESS
SAN SEBASTIÁN, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha subrayado ha destacado este lunes que la nueva cárcel de Zubieta (Gipuzkoa) está diseñada para la reeducación y la inserción de presos. Además, ha asegurado que la transferencia de las competencias penitenciarias a Euskadi en octubre de 2021 supuso "un hito en la gestión de la reiserción de las personas privadas de libertad".
Grande-Marlaska ha realizado estas afirmaciones en la inauguración en Zubieta del nuevo centro penitenciario de Gipuzkoa, en la que ha participado junto al Lehendakari, Imanol Pradales, y la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José.
Al acto también han acudido, entre otros, el alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, el rector de la EHU, Joxerramon Bengoetxea, el Obispo de San Sebastián, Fernando Prado Ayuso, o el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Iñaki Subijana.
En su intervención, el ministro ha tenido palabras de recuerdo para los tres funcionarios de la prisión de Martutene asesinados por ETA entre 1990 y 1997: Ángel Jesús Mota Iglesias, José Ramón Domínguez Burillo y Francisco Gómez Elósegui.
De este modo, ha destacado que la placa colocada en el nuevo centro de Zubieta, trasladada desde Martutene y en cuyo descubrimiento han estado presentes familiares de las víctimas, "nos recuerda que pese a aquella violencia irracional, la institución penitenciaria y sus trabajadores se mantuvieron firmes en la defensa de los derechos y libertades".
"La memoria de estos tres servidores públicos, de todas las víctimas del terrorismo, nos ayuda sin duda a calibrar la fortaleza de nuestro sistema democrático, que apoyado en su recuerdo, ha aprendido a superar cualquier ataque", ha afirmado, al tiempo que ha considerado esta inauguración como "un homenaje a las víctimas del terrorismo y un acto también de reafirmación democrática, porque este centro mejora de manera significativa la calidad de nuestro sistema penitenciario, lo que revela los verdaderos compromisos éticos y jurídicos de nuestra democracia".
Tras recordar que la cárcel de Martutene fue construida en 1948 con el "único objetivo de garantizar la custodia, el encierro del condenado", ha considerado que es "un diseño arquitectónico obsoleto que hoy sabemos equivocado y de imposible adaptación a nuestro moderno, moderno penitenciario".
Además, ha apuntado que Martutene ha sido "fagocitada por el crecimiento de la ciudad" y su desaparición permite la planificación urbanística necesaria para "dar respuesta" a demandas de la capital guipuzcoana como la de liberar "un espacio estratégico para el desarrollo del barrio" con la edificación de nuevas viviendas gracias a la promoción conjunta de los gobiernos central y vasco y el Ayuntamiento donostiarra.
Otra de las necesidades está relacionada con el factor medioambiental y de seguridad, porque esa zona de la vega baja del río Urumea necesita "obras hidráulicas vitales, algunas de las cuales son inviables mientras esta infraestructura penitenciaria permanezca inamovible en el epicentro de la ciudad", ha señalado.
MODERNIDAD DE LA PRISIÓN
El ministro del Interior ha destacado que el ubicado en Zubieta es "uno de los centros penitenciarios más modernos de España", tras una inversión total de 80 millones de euros, y ha incidido en que se trata de un edificio "diseñado para cumplir el mandato constitucional y facilitar la reeducación y la inserción social de las personas que aquí cumplan penas privativas de libertad".
Fernando Grande-Marlaska ha recordado que, cuando presentaron este proyecto, en diciembre de 2020, "no faltaron las críticas por acometer una iniciativa de esta envergadura que antes o después acabaría en manos de la administración vasca". "Quienes así piensan, tienen una concepción equivocada del servicio público, en la que prima el rédito político obtenido por los gestores sobre el interés general de la ciudadanía, y entendemos que es un error, no por extendido menos grave", ha manifestado.
El titular de Interior ha resaltado la importancia de que la Administración autonómica "más cercana" tenga la oportunidad de "aplicar un modelo de proximidad ajustando a los recursos de las instituciones existentes en el territorio y que son colaboradoras necesarias".
Así, ha resaltado, que al gestionar Euskadi sus propias cárceles, "el sistema potencia el arraigo social y familiar de las personas privadas de libertad que conservan sus vínculos afectivos y que es un factor absolutamente relevante para el éxito del posterior abandono de la actividad delictiva".
"La prisión no puede funcionar de manera aislada al resto de la sociedad. La colaboración entre la administración penitenciaria y otras entidades cercanas es vital para evitar la ruptura social y mitigar los efectos negativos de la privación de libertad", ha concluido.
"HUMANISMO"
Por su parte, el Lehendakari, Imanol Pradales, ha defendido que el modelo vasco penitenciario "debe regirse por principios irrenunciables como son el humanismo, la integración y la reinserción" sin que ello suponga caer en el "buenismo ni la ingenuidad".
Además, ha recordado a la sociedad que el Gobierno Vasco mantendrá "el máximo rigor en la persecución y en la aplicación de la ley ante quienes cometen delitos", si bien es necesario "huir de los discursos de odio, revancha y estigmatización porque no contribuyen al objetivo de prevenir la reincidencia y favorecer la cohesión social".
"El objetivo no es ver sufrir a la persona presa, sino prepararla para la integración y convivencia en la comunidad. Ofrecer acompañamiento, formación y oportunidades de trabajo para reparar en la medida de lo posible el daño causado y construir una nueva vida", ha subrayado.
El Lehendakari también se ha dirigido al propio personal del centro penitenciario, a quienes ha agradecido su labor, ya que "este trabajo no cuenta en muchas ocasiones con el reconocimiento social que se merece" y también se ha dirigido a las personas reclusas para recordarles que "el camino de la reinserción se construye tanto sobre derechos como obligaciones" y eso "conlleva exigencia, responsabilidad y compromiso".
Depende de vosotros hacer que el delito no defina vuestra personalidad: reconocer el daño causado, contribuir en lo posible a repararlo, y aprovechar las oportunidades que se os ofrecen para reconstruir vuestra vida", ha manifestado Pradales.
Finalmente, ha considerado que el cierre de la cárcel de Martutene y la apertura del centro penitenciario de Gipuzkoa, que ha sido posible "por una fructífera colaboración con la administración del Estado", supone "una nueva etapa de transformación para Donostia, Gipuzkoa y Euskadi". Así, ha mostrado su confianza en que la gobernanza colaborativa permita construir 400 viviendas protegidas para seguir desarrollando el barrio de Txomin Enea.
En la misma línea, la consejera San José ha considerado que "hoy damos un paso que marcará el presente y el futuro de nuestra política penitenciaria" y ha considerado que el centro penitenciario de Zubieta, "simboliza un paso decisivo en el compromiso de Euskadi con un modelo penitenciario propio, responsable y profundamente humano.
"A partir de hoy, Euskadi se constituye como una administración penitenciaria integral. Pero este logro no se mide únicamente en términos de gestión o de competencias. Se mide, sobre todo, en nuestra capacidad para dar cumplimiento al mandato constitucional que guía nuestra acción: que las penas privativas de libertad estén orientadas a la reeducación y la reinserción social", ha sostenido.