Las mujeres vascas aprecian más dificultad para llegar a fin de mes y menos seguridad en sus empleos que los hombres

Los hombres tienen mayor tasa de ocupación, de empleos autónomos, de empresarios y de contratos fijos, pero menor de los temporales

Europa Press País Vasco
Actualizado: sábado, 6 febrero 2010 18:25

BILBAO, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

El porcentaje de mujeres vascas que dice tener dificultades para llegar a fin de mes (34 por ciento) es superior al de los hombres (29 por ciento) "en todas las edades y condiciones sociales", mientras que la seguridad apreciada por los hombres sobre el mantenimiento de su puesto de trabajo es "bastante mayor" que en el colectivo femenino.

Estos datos constan en el estudio 'Diferencias de opinión entre mujeres y hombres de la Comunidad Autónoma vasca', remitido al Parlamento vasco a finales de esta semana y al que tuvo acceso Europa Press, fue realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica mediante la recogida de datos entre enero y febrero de 2009.

En él se destaca la tasa de ocupación es mayor entre los hombres que entre las mujeres. En cuanto a la percepción de sus dificultades para llegar a fin de mes, el 34 por ciento de las mujeres confiesa que sí las tiene, mientras que sólo lo hace el 29 por ciento de los hombres. Por el contrario, el 64 por ciento de las vascas asegura no tener dichas dificultades, porcentaje que se eleva hasta el 69 por ciento en los varones.

Preguntados por la satisfacción con su empleo actual a quienes lo tienen, el 73 por ciento de las mujeres lo está 'mucho' o 'bastante', mientras que estos niveles se dan en el 84 por ciento de los hombres. En sentido inverso, el 21 por ciento de las mujeres están 'poco' o 'nada' satisfechas con su puesto de trabajo, cifra que disminuye hasta el 14 por ciento para los vascos.

Respecto a la confianza en conservar su puesto de trabajo, el 78 por ciento de las mujeres señalan que están seguras o confían en que, probablemente, lo mantendrán durante un año en el 78 por ciento de los casos, porcentaje que aumenta hasta el 84 por ciento para los varones. Las vascas que creen que 'probablemente' o 'seguro' perderán su empleo en los próximos doce meses es del 13 por ciento, cifra que se sitúa en el 10 por ciento para los hombres.

MÁS CONTRATOS TEMPORALES ENTRE MUJERES

Sobre la situación económica, el estudio señala que, además de protagonizar los hombres una mayor tasa de ocupación, entre los varones ocupados los porcentajes de trabajadores autónomos, de empresarios y de asalariados con contrato fijo o indefinido, son superiores a los registrados entre las mujeres ocupadas, colectivo donde sí es superior el número de asalariadas con contrato temporal.

Por otro lado, aunque hay mayor número de hombres que de mujeres en paro, un volumen destacado de mujeres (20 por ciento) se confiesan 'amas de casa', situación "prácticamente inexistente" entre los varones, lo cual "puede ocultar cierto paro encubierto entre la población femenina".

Otra diferencia señalable es la mayor presencia de mayores de 64 años entre las mujeres que entre los hombres, así como el mayor volumen de mujeres que de hombres nacidos en el extranjero.

En cuanto a los problemas personales más importantes, mujeres y hombres coinciden en señalar principalmente aquellos relacionados con el mercado de trabajo, los problemas económicos y la vivienda, y aunque los porcentajes en que unas y otros los mencionan son similares en su conjunto, pueden distinguirse ciertas diferencias, puesto que las mujeres jóvenes son quienes más mencionan sus problemas relacionados con el mercado de trabajo y, además, lo hacen en mayor proporción que los hombres jóvenes.

Asimismo, las mujeres mayores son quienes más señalan los problemas relacionados con las pensiones, y lo hacen en mayor proporción que los hombres mayores. Por su parte, los problemas económicos y de vivienda, si bien son menos mencionados a medida que asciende la edad, son más señalados por las mujeres de 46 a 64 años que por los hombres de esa misma edad.

De la misma forma, las mujeres asalariadas con contrato temporal o las estudiantes se preocupan más por los problemas relacionados con el mercado de trabajo que los hombres en su misma situación. Asimismo, las mujeres empresarias o autónomas, paradas y estudiantes señalan más que los hombres de su misma condición laboral tener problemas económicos.

SITUACIÓN ECONÓMICA PERSONAL

En general, los hombres valoran algo mejor que las mujeres su situación económica personal y esta diferencia es más destacada a partir de los 45 años.

Pese a que las mujeres de todas las edades y condiciones sociales apuntan en mayor medida que los hombres en su misma situación tener dificultades para llegar a fin de mes, se da una excepción a esta tendencia entre las paradas y parados, donde las mayores quejas provienen de los varones.

En cuanto a la tendencia registrada en el último año, la ciudadanía, en general, manifiesta que su poder adquisitivo se mantiene o se ha reducido respecto al año anterior. Las mayores diferencias se dan entre las chicas y los chicos jóvenes y, especialmente, entre las mujeres y hombres autónomos o empresarios, aunque en ambos casos son más las mujeres que los hombres que señalan que su poder adquisitivo ha disminuido.

Un tercio de los hombres y de las mujeres indican que en el último año han reducido sus gastos en actividades de ocio. Las chicas jóvenes, las empresarias y autónomas y las estudiantes han limitado sus gastos en ocio en mayor medida que los hombres en su misma situación.

Por otro lado, los hombres mayores de 64 años, los de clase social media-baja y los nacidos fuera de Euskadi los han reducido en mayor medida que las mujeres de sus mismas características.

La reducción de los gastos en productos que no son de primera necesidad también ha sido algo común a más o menos tres de cada diez hombres y mujeres. En cualquier caso, las mujeres jóvenes y, en menor medida, las empresarias o autónomas y aquellas de clase social media o media-alta han seguido un comportamiento diferenciado al de sus equivalentes varones, ya que entre ellas han sido más que entre ellos quienes han reducido este tipo de gastos, pero también quienes los han aumentado.

Además, las mujeres mayores de 45 años, las asalariadas con contrato temporal, las estudiantes y pensionistas, así como aquellas mujeres nacidas en el País Vasco, han reducido sus gastos algo más que los hombres de su misma condición.

Por otro lado, las mujeres presentan mayores porcentajes de incremento de compra de productos de oferta y de marca blanca que los hombres, hecho que puede estar influenciado, en gran medida, por el "mayor hábito de compra", en general, de mujeres que de hombres.

Esta tendencia se observa a todas las edades, situaciones laborales, niveles sociales y orígenes, con una única excepción: los hombres empresarios o autónomos han incrementado en mayor medida que las mujeres empresarias o autónomas el consumo de productos de oferta.

Respecto al empleo, la mayoría de los hombres y las mujeres que trabajan se declaran satisfechas con su trabajo actual, si bien la satisfacción siempre es mayor entre los varones que entre las mujeres de su misma condición social.

La seguridad de conservar tal empleo también es bastante mayor entre los hombres que entre las mujeres, si bien las mujeres extranjeras confían algo más que ellos en la probabilidad de mantenerlo.

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