Archivo - Oihane Agirregoitia. - PHILIPPE STIRNWEISS - Archivo
BILBAO 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
La eurodiputada del PNV, Oihane Agirregoitia, ha criticado el reglamento de retorno de personas migrantes porque "no es digno" ni garantiza derechos fundamentales, y abre la puerta a la creación de centros de detención en terceros países sin supervisión de la UE. "Queremos una política de retornos más eficaz. La Unión Europea debe responder con firmeza, pero también con humanidad", ha reclamado.
Agirregoitia ha lamentado este miércoles la aprobación en el Parlamento Europeo del reglamento de retorno de personas migrantes, que establece los procedimientos para el retorno de nacionales de terceros países que permanecen ilegalmente en la UE, al considerar que "no ofrece salvaguardas suficientes" para garantizar el respeto de los derechos fundamentales, según ha informado el PNV en un comunicado.
La europarlamentaria jeltzale ha destacado que se necesita "una migración ordenada, regular y segura, mucho más vinculada a la inserción laboral y con derechos y obligaciones, pero que sea digna y humana".
"El acuerdo alcanzado entre el Consejo y el Parlamento Europeo y sometido hoy a votación no es digno. Estamos de acuerdo en que necesitamos una política de retorno que funcione y sea eficaz, pero este texto cruza algunas líneas rojas con las que no estamos de acuerdo y por eso hemos votado en contra y a favor de reabrir la negociación del texto del acuerdo", ha asegurado Oihane Agirregoitia.
Entre los elementos, a su juicio, más "controvertidos" incluidos en la regulación, destaca la posibilidad legal de crear centros de detención en países de fuera de la Unión Europea, sin control ni supervisión de la UE, a los que enviar a personas con orden de retorno firme. Los menores no acompañados quedan excluidos, pero no las familias con menores a su cargo que también podrán ser enviadas a los citados centros.
En opinión de Agirregoitia, "no se pueden defender los valores europeos y después aceptar la expulsión de menores a centros en terceros países con los que no tienen ninguna relación y donde no se sabe cómo se respetan sus derechos.
"Se mire por donde se mire, es un mal acuerdo. No podemos hacer seguidismo de las posiciones de la extrema derecha, que lo que están haciendo es debilitar el Pacto de Asilo e Inmigración que acaba de entrar en vigor hace unos días y la protección de los derechos fundamentales. Queremos una política de retorno más eficaz, pero no se puede expulsar a personas sin garantías de protección", ha indicado.