Archivo - Fernando Prado Ayuso, obispo de San Sebastián. - EUROPA PRESS - Archivo
SAN SEBASTIÁN 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
El obispo de San Sebastián, Fernando Prado Ayuso, ha pedido una tramitación "sencilla y accesible" de la anunciada regularización administrativa extraordinaria de personas migrantes, que acoge "con esperanza".
En un comunicado, Prado Ayuso ha opinado que esta regularización es "un acto de justicia social y de reconocimiento a tantas personas que sostienen la vida cotidiana de todos desde la precariedad de la irregularidad y que llevan tiempo contribuyendo al desarrollo y al bien común de nuestra sociedad".
Además, ha señalado que "la caridad cristiana -si es verdadera- busca también caminos de justicia, de protección efectiva de derechos y de convivencia social".
A su juicio, el anuncio de esta nueva regularización extraordinaria es "un complemento necesario a las vías ordinarias del Reglamento de Extranjería". "La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) ayuda a mirar este momento con realismo, humanidad y fe", ha sostenido.
Así, ha apuntado que, por una parte, recuerda "la dignidad inviolable de toda persona y su derecho a buscar condiciones de vida dignas y, cuando sea necesario, a emigrar", al tiempo que "la Iglesia enseña con claridad el deber de acogida, en la medida de lo posible".
Asimismo, ha reclamado que "la acogida y la integración se hagan con criterios justos y ordenados, bajo el marco jurídico establecido, evitando abusos".
El prelado donostiarra ha afirmado que es la autoridad pública "quien ha de ordenar la convivencia con criterios de bien común, sin olvidar nunca que el migrante no es un número, sino un rostro con su historia y su dignidad. También con sus obligaciones y deberes".
Prado Ayuso ha opinado que "una regularización bien planteada, en sintonía con la legislación europea e internacional, puede ser un paso concreto para reconocer la dignidad de personas reales, abrirles el acceso efectivo a derechos, reducir vulnerabilidades y abusos, facilitando un marco de vida y de trabajo más justo, a la vez que se fortalece la convivencia social".
Tras advertir que "como cristianos" no se puede permitir "que el miedo o el prejuicio nublen la mirada", Prado Ayuso ha sostenido que las personas migrantes "tienen la misma dignidad intrínseca de cualquier persona".
"CULTURA DEL ENCUENTRO"
Además, ha invitado a la comunidad diocesana a "cultivar una auténtica cultura del encuentro y a sostener una pastoral de cercanía y acompañamiento que se traduzca también en hechos, acogiendo, protegiendo, promoviendo e integrando a estos hermanos y hermanas nuestras migrantes".
Por otro lado, ha manifestado que "el marco social y jurídico debe ser respetado por todos" y así mientras "los inmigrantes deben ser recibidos en cuanto personas y ayudados a integrarse en la vida social" también deben "respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país o lugar que lo acoge, apreciar su cultura, obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas". "La caridad cristiana no es ingenuidad: es amor verdadero que busca la verdad, la justicia, la paz y el bien común para todos", ha subrayado.
En este contexto y "a la espera prudente de la letra pequeña y de que este proceso desarrolle un marco regulatorio definido, no indiscriminado y con criterios normativos claros", Prado Ayuso se ha adherido a la petición de Cáritas Gipuzkoa para que el proceso de regularización se haga "con agilidad, facilitando una tramitación sencilla y accesible, para que nadie quede desorientado o desamparado y para que se eviten abusos y falsas expectativas".
Finalmente, ha agradecido el servicio de asesoramiento jurídico gratuito que la Iglesia de Gipuzkoa ofrece ya desde Cáritas diocesana y ha instado a quienes lo necesiten a acercarse "con confianza".