BILBAO 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
La XXI edición de los Premios Gernika por la Paz y la Reconciliación, que se celebrará el 26 de abril en el Lizeo Antzokia, en el aniversario del bombardeo de 1937, reconocerá a la flotilla humanitaria Global Sumud y al acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán.
El jurado de los Premios Gernika por la Paz y la Reconciliación, unos galardones que desde hace más de dos décadas buscan reconocer iniciativas que promueven el diálogo, la memoria y la resolución pacífica de los conflictos, han decidido distinguir en esta edición a dos iniciativas "muy diferentes pero unidas por un mismo objetivo: la defensa de la paz", según ha informado el Ayuntamiento de Gernika.
Los premios recaerán en la Global Sumud Flotilla, una iniciativa internacional de acción humanitaria en apoyo a la población de Gaza, y en el acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán, representado por el primer ministro armenio Nikol Pashinián y el presidente azerbaiyano Ilham Aliyev.
La ceremonia de entrega tendrá lugar en el Lizeo Antzokia, en el marco de los actos institucionales que cada año recuerdan el ataque aéreo que destruyó gran parte de la villa en 1937 y que convirtió a Gernika en un símbolo internacional contra la guerra.
ACCIÓN CIVIL FRENTE AL BLOQUEO
La distinción a la Global Sumud Flotilla reconoce el papel de las iniciativas civiles que, desde distintos países, han impulsado misiones marítimas para llevar ayuda humanitaria y visibilizar la situación de la población palestina en Gaza.
El proyecto reúne a activistas y organizaciones internacionales que promueven acciones no violentas destinadas a denunciar el bloqueo del territorio y a reclamar el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos.
Desde el Ayuntamiento de Gernika-Lumo se considera que este tipo de iniciativas representan "una forma de solidaridad internacional basada en la movilización ciudadana y la defensa de la dignidad humana en contextos de conflicto".
EL VALOR DEL DIÁLOGO DIPLOMÁTICO
El segundo reconocimiento de esta edición se dirige al proceso de diálogo entre Armenia y Azerbaiyán, un conflicto que durante décadas ha marcado la inestabilidad del Cáucaso sur, especialmente en torno a la región de Nagorno Karabaj.
Según ha indicado el consistorio, "los esfuerzos políticos liderados por el primer ministro armenio Nikol Pashinián y el presidente azerbaiyano Ilham Aliyev han abierto una etapa de negociaciones orientadas a normalizar las relaciones entre ambos países tras años de enfrentamientos armados". El premio quiere poner en valor precisamente esa apuesta por la vía diplomática como instrumento para superar conflictos enquistados.
El alcalde de Gernika-Lumo, José María Gorroño, ha subrayado el significado de estos galardones en una ciudad marcada por la memoria de la violencia. "Gernika simboliza el horror de la guerra, pero también la necesidad de construir la paz desde la memoria y el diálogo. Estos premios quieren reconocer a quienes, en distintos lugares del mundo, trabajan para avanzar en esa dirección", ha afirmado.
PREMIOS
Los Premios Gernika por la Paz y la Reconciliación fueron creados en 2005 por diversas entidades vascas y alemanas con el objetivo de reconocer a personas, organizaciones e iniciativas comprometidas con la paz, la memoria histórica y la justicia social.
El jurado está formado por representantes del Ayuntamiento de Gernika-Lumo, la ciudad alemana de Pforzheim, la Fundación Gernika Gogoratuz, la Casa de Cultura y el Museo de la Paz de Gernika.
A lo largo de sus distintas ediciones, el galardón ha distinguido a figuras y colectivos de relevancia internacional, como el secretario general de Naciones Unidas Antonio Guterres, el equipo Argentino de Antropología Forense, la organización Combatientes por la Paz, el expresidente colombiano Juan Manuel Santos, el expresidente uruguayo José Mujica o el periodista Gervasio Sánchez.
Cada año, la entrega de estos premios se integra en los actos conmemorativos del 26 de abril, una fecha que recuerda el bombardeo que devastó la villa durante la Guerra Civil española. Desde entonces, Gernika ha convertido su memoria en un mensaje universal: la defensa de la paz como compromiso colectivo frente a la violencia.