Voluntarios participan en la retirada de residuos. - LIBERA
BILBAO 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un total de 3,42 toneladas de residuos abandonados en la naturaleza han sido retirados en el País Vasco en la décima edición de la campaña '1m2 contra la basuraleza' del proyecto Libera, de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente.
Según han informado desde el proyecto Libera, la campaña '1m2 contra la basuraleza' ha contado en Euskadi con la participación de 328 personas voluntarias, que han actuado en 18 puntos distribuidos por toda la comunidad autónoma, entre ellos, "espacios de gran valor ecológico como Monte Urkiola, Monte Artxanda o Playa de Aareta".
En esta décima edición, '1m2 contra la basuraleza' se ha desarrollado durante nueve días con el fin de lograr "una mayor flexibilidad y un aumento de la participación".
En total, se han retirado 3,42 toneladas de residuos abandonados en la naturaleza de Euskadi y se han caracterizado 4.475, "contribuyendo así a seguir ampliando el conocimiento sobre este problema ambiental".
Los datos recogidos se integran en el 'Barómetro de la Basuraleza', que permite conocer qué residuos aparecen con mayor frecuencia en cada entorno. En el caso de Euskadi, el 34% de los residuos encontrados corresponde a vidrio.
Los cinco residuos más caracterizados en todo el Estado son: colillas, pañuelos y servilletas de papel, bolsas y envoltorios de plástico, latas de bebida y piezas de vidrio. Entre los objetos más llamativos encontrados se incluyen bombonas de óxido nitroso, latas de spray, neumáticos, bañeras e incluso una manguera de recarga para vehículos eléctricos.
Desde las dos entidades organizadoras han valoado que, de nuevo este año, las personas participantes "han contribuido activamente a la investigación mediante el uso de la app Basuraleza", desarrollada por el Proyecto Libera junto a Paisaje Limpio y Vertidos Cero, para genera "una base de datos clave para la toma de decisiones medioambientales".
También han resaltado la implicación del tejido social en País Vasco, con la participación de administraciones públicas, asociaciones, empresas y centros educativos, que han impulsado puntos de recogida en distintos municipios.