BILBAO 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Sestao ha iniciado el proceso de revisión de la ordenanza municipal que regula la conversión de lonjas y locales comerciales en viviendas, con el objetivo de "adaptarla a la realidad actual del municipio" y favorecer la creación de nuevas viviendas en espacios "hoy infrautilizados".
La ordenanza vigente fue aprobada hace 17 años "en un contexto urbano y económico muy diferente al actual", han explicado desde el Ayuntamiento vizcaíno.
En aquel momento se optó por limitar la transformación de locales en viviendas en determinadas calles con el objetivo de proteger el comercio local ante "un fenómeno creciente y poco regulado", pero desde entonces "la realidad del municipio ha evolucionado de forma notable".
Así, han indicado, "en la actualidad existen zonas que entonces se consideraban estratégicas desde el punto de vista comercial y que han ido perdiendo actividad, acumulando locales cerrados que ya no generan dinamismo económico ni vida urbana".
Ante el "problema muy serio" de acceso a la vivienda y el número creciemiente de consultas relacionadas con la conversión de lonjas en viviendas, el equipo de Gobierno ha decidido actualizar la ordenanza para permitirla "allí donde la protección comercial ya no tenga sentido, manteniendo al mismo tiempo las zonas que siguen siendo motor de actividad económica y empleo".
En palabras del alcalde, Gorka Álvarez, se "está realizando un análisis riguroso, calle a calle, para diferenciar dónde es necesario mantener la protección comercial y dónde esa protección puede convertirse en una oportunidad para regenerar el entorno urbano mediante nuevas viviendas".
El Ayuntamiento ha abierto un proceso de consulta pública previa para recoger opiniones, propuestas y alternativas de la ciudadanía, agentes sociales y económicos. Las aportaciones podrán realizarse hasta el día 23 de marzo a través del Registro Municipal o del correo electrónico ordenantzak@sestao.eus.
Una vez finalizada esta fase de consulta pública previa, se continuará con la tramitación ordinaria de la Ordenanza, que incluirá su debate en la Comisión de Urbanismo, con participación de los grupos municipales, antes de su elevación y aprobación final en el Pleno.