VITORIA 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
El parlamentario de Sumar, Jon Hernández, ha denunciado este jueves la "derechización" del Gobierno Vasco "especialmente peligrosa" en materia de migración y derechos humanos. "Si se presenta a las personas migrantes como una amenaza, se abona el mismo terreno político que utiliza la extrema derecha", ha advertido.
Asimismo, ha afirmado que "cuando se ponen obstáculos a la acogida de menores llegados a Ceuta, se abandona el deber de proteger a niños y niñas". "Para nosotros no es un problema de reparto de cupos entre comunidades autónomas, sino una obligación ética de la sociedad solidaria y acogedora que queremos ser", ha agregado.
En el pleno de política general de este jueves que da inicio al curso político del Parlamento Vasco, Hernández ha comenzado su intervención destacando la "distancia política, social y de clase" que hay entre su grupo y el ejecutivo Pradales. "La distancia entre dos modelos de país y entre dos visiones de país", ha subrayado.
"Este Gobierno se desplaza hacia la derecha impulsado por el PNV, mientras nosotros seguimos defendiendo los servicios públicos, la redistribución de la riqueza, el derecho a la vivienda, el medio natural frente al desarrollismo capitalista y los derechos de todas las personas", ha dicho.
DISTANCIA DE RELATOS
En este sentido, ha puesto en valor la distancia entre el relato del lehendakari, Imanol Pradales, y la realidad que ve Sumar: "la de una Osakidetza debilitada, con listas de espera, falta de personal e infraestructuras insuficientes; la de los alquileres imposibles, los jóvenes que no pueden emanciparse y las familias que dedican cada vez más salario a la vivienda mientras miles de pisos permanecen vacíos o se utilizan como puro negocio".
"La realidad de un sistema educativo que retrocede y millones de euros europeos son desaprovechados por el Gobierno Vasco para no crear plazas públicas de educación infantil que puedan molestar a la red privada concertada, y la de miles de personas pendientes del precio de la compra, la gasolina y la electricidad, a las que no les sirve que la patronal diga que aquí gana bien y se falta demasiado al trabajo", ha proseguido.
Según ha reprochado, la gestión del ejecutivo autonómico "no fracasa para todo el mundo", ya que "funciona para quienes convierten nuestros derechos en oportunidades de negocio: empresas sanitarias, patronales educativas, grandes propietarios, constructoras, consultoras y fondos de inversión, y para quienes atraviesan las puertas giratorias entre la gestión pública y el negocio privado".
En materia de vivienda, ha criticado que la Ley de Medidas Urgentes mantiene la "lógica inmobiliaria de siempre: facilita más vivienda libre y aumenta la rentabilidad de promotores, constructoras y bancos", por lo que ha abogado por intervenir los alquileres, ampliar el parque público, movilizar mediante el alquiler forzoso las viviendas vacías y "arrebatar a la especulación el control sobre una necesidad básica".
POLÍTICA FISCAL
También ha arremetido contra la política fiscal del Ejecutivo Pradales al que ha acusado de mantener un sistema en el que quienes viven de una nómina "soportan un esfuerzo superior al de quienes acumulan grandes patrimonios, beneficios empresariales y rentas del capital".
Volviendo al caso de Osakidetza, ha señalado al lehendakari que no puede responsabilizar al Estado de las listas de espera, del deterioro de la atención primaria ni de las dificultades para acceder a especialistas. "Es responsabilidad suya que haya ambulatorios instalados en barracones, servicios privatizados o urgencias pediátricas cerradas en un hospital comarcal. El problema de Osakidetza es el de un modelo que debilita lo público y convierte sus carencias en oportunidades para la sanidad privada", le ha indicado.
Por otro lado, respecto a los resultados educativos que "han encendido todas las alarmas, pero no han sorprendido a quienes conocen el sistema", ha destacado que "solo parecen sorprender a un Gobierno que, de tanto hacer marketing, había terminado creyendo que teníamos el mejor modelo del mundo y que quienes lo criticábamos éramos unos plastas o unos rojos trasnochados".
"Ahora responden anunciando más planes, diagnósticos y mesas. Pero seguiremos teniendo una de las redes educativas más privatizadas de Europa, una segregación estructural y una escuela pública relegada pese al enorme esfuerzo de sus profesionales", ha lamentado.
En este punto, ha criticado que "cuando los problemas se agravan en cualquiera de estos ámbitos, el Gobierno responde creando una mesa a su medida: elige a sus integrantes, limita el debate y presenta como consenso decisiones previamente tomadas". "Eso no es participación, sino marketing institucional. Mucho autobombo, ninguna autocrítica y muy pocos resultados", ha aseverado.
AUTOGOBIERNO
Hernández ha aprovechado su intervención para abordar también el autogobierno y la diferencias que mantiene sobre esta materia con el Lehendakari. "Pasan el día hablando de las competencias que faltan, mucho menos de cómo utilizan las que ya tenemos. El autogobierno puede servir para fortalecer los servicios públicos, para redistribuir la riqueza y para garantizar derechos; son competencias que tiene el Gobierno Vasco, pero también puede servir para sostener privilegios fiscales, para privatizar servicios, para consolidar, en definitiva, el poder y las élites económicas", ha criticado.
En este punto, ha resaltado que el ejecutivo vasco reclama competencias en nombre de Euskadi al Estado, pero "demasiadas veces" les ven utilizando esas competencias "en favor de una parte muy concreta de Euskadi". "Tenemos competencias fiscales y no exigen el esfuerzo necesario a quienes más tienen. Tenemos competencias en vivienda, pero no sacan la vivienda de la lógica especulativa. Tenemos competencias sanitarias y están en conflicto con las y los profesionales de la sanidad pública vasca. Tenemos competencias en educación y ya estamos viendo los resultados", ha lamentado.
Por todo ello, ha defendido que la Euskadi de Pradales "no es la misma" que la de Sumar. "Vamos a seguir peleando por una Euskadi en la que la vivienda sea un derecho, la sanidad, la educación y los cuidados sean públicos y la riqueza se reparta", ha concluido.