Archivo - Fábrica de Tubos Reunidos de Amurrio, a 30 de enero de 2026, en Amurrio, Álava, País Vasco (España). - Iñaki Berasaluce - Europa Press - Archivo
BILBAO, 6 May. (EUROPA PRESS) -
Tubos Reunidos ha trasladado este miércoles al comité de empresa de su planta de Amurrio que su situación es "extraordinariamente complicada" y, tras apelar a la responsabilidad de todos, ha advertido de que, si no generan las condiciones necesarias para que alguien invierta en la compañía, el concurso de acreedores que ha registrado podría conducir al cese de la actividad y a la extinción de todos los contratos de trabajo.
Asimismo, les ha informado de que apenas tiene ingresos para atender los pagos corrientes de mayo y que, como consecuencia de su solicitud de concurso, suspende la aplicación del plan de viabilidad y del despido colectivo tramitado, según ha explicado la dirección de Tubos Reunidos a los trabajadores en una comunicación interna, a la que ha tenido acceso Europa Press, tras la celebración del encuentro.
Esta reunión, a la que seguirá otra, a partir de las cuatro y media de la tarde con el comité de Trapagarán, se produce después de que la empresa presentara el lunes en un juzgado de Álava un concurso voluntario de acreedores.
La compañía argumentó que se encontraba en una situación de "insolvencia inminente" debido a las tensiones de tesorería de los últimos meses y que, según apuntaba, se habían agudizado debido a la "paralización indeseada" de la actividad en su planta de Amurrio, en referencia a la huelga indefinida.
Tubos Reunidos, que cerró el pasado año con unas pérdidas de 118 millones y mantiene una deuda de 263,2 millones, presentó un ERE que incluía la salida de 240 trabajadores en sus plantas de Amurrio (Álava) y Trapaga (Bizkaia) además del cierre de la acería alavesa, dentro de las medidas incluidas en un plan de viabilidad, que también contemplaba reestructurar su deuda y buscar nueva financiación, sin que hasta el momento lo haya logrado.
Tras la reunión en Amurrio, la dirección de Tubos Reunidos, en la citada comunicación interna a los trabajadores, ha explicado que el objetivo del encuentro era trasladar al comité su situación actual tras el acuerdo del Consejo de Administración de solicitar el concurso voluntario de acreedores.
DECISIÓN IMPUESTA
En el encuentro, Tubos Reunidos ha explicado que es una decisión que viene impuesta por la Ley Concursal, dada la situación de insolvencia inminente en la que se encuentra. En concreto, ha recordado que los artículos 2, 3.1 y 5 de la Ley Concursal obligan al Consejo de Administración a solicitar el concurso de acreedores cuando se prevé que la empresa, en los tres meses siguientes, va a ser "incapaz de cumplir regular y puntualmente con sus obligaciones de pago".
Tubos Reunidos ha advertido de que se va a enfrentar a "una situación muy complicada" para mantener su actividad durante el concurso y ha añadido que, en estas circunstancias, la empresa "no es capaz de generar ingresos suficientes para sostener la producción y la huelga está deteriorando sensiblemente" su fiabilidad como proveedores. Ello, según ha detallado, provoca que apenas tengan ingresos para atender los pagos corrientes de este mes de mayo".
Asimismo, ha indicado que, como consecuencia de la solicitud de concurso de acreedores, Tubos Reunidos Group se ve "en la necesidad" de suspender la aplicación del plan de viabilidad y del despido colectivo tramitado el 9 de febrero de 2026, "habida cuenta que no se han podido cumplir las condiciones de viabilidad necesarias (refinanciación) para hacer frente a las mejoras indemnizatorias ofrecidas en el citado expediente de regulación de empleo y que determinaron las adscripciones voluntarias".
Además, ha advertido que, ante este escenario, no puede descartarse que el administrador concursal tenga que adoptar "medidas más exigentes para limitar el deterioro económico de la empresa", lo cual "dependerá de la situación en la que se encuentre cuando acepte el cargo, previsiblemente en unas tres o cuatro semanas".
Tubos Reunidos ha asegurado que, si la situación continúa como hasta ahora, "las previsiones para el futuro de la empresa no son favorables". No obstante, la empresa ha indicado que seguirá haciendo todo lo que esté en sus manos para mejorar la situación, aunque "desde una posición más limitada", ya que las decisiones de mayor calado "deberán ser aprobadas por la Administración Concursal y el Juzgado".
Por último, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de todas las partes porque la situación a la que se enfrenta "es extraordinariamente complicada" y, en el concurso de acreedores, "se decidirá la continuidad de la empresa y de los puestos de trabajo".
Al respecto, ha asegurado que, si no generan las condiciones necesarias para que alguien esté dispuesto a invertir en Tubos Reunidos, "desgraciadamente, el concurso podría conducir al cese de la actividad y a la extinción de todos los contratos de trabajo".