VITORIA 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
UGT ha denunciado las "maniobras de desgaste" de SEA al no presentar "ninguna propuesta real" para la renovación del convenio del Metal en Álava
Este miércoles se ha celebrado en el servicio de Procedimientos de Resolución de Conflictos (PRECO) la quinta reunión de la mesa negociadora del Convenio del Metal de Álava, tras la que UGT ha denunciado, a través de un comunicado, que la patronal SEA "sigue sin presentar una sola propuesta real sobre la mesa".
Para el sindicato, aunque este hecho "debería ser motivo de vergüenza", se ha convertido "en el método de trabajo habitual de la representación empresarial".
UGT ha afirmado que el SEA "ha vuelto a reclamar que sea la parte social quien se mueva primero como condición para empezar a negociar", lo que según el sindicato "supone de facto que la patronal sigue sin aceptar el marco básico de la negociación", ya que los sindicatos presentaron sus plataformas "hace cinco reuniones".
El sindicato considera que esta actitud "no es negociación", sino "una maniobra de desgaste que perjudica a los cerca de 25.000 trabajadores del metal alavés que llevan meses esperando un convenio digno".
"La línea roja de UGT es conocida y no va a cambiar: el convenio colectivo del metal de Álava actualmente en vigor es el punto de partida, el mínimo garantizado, y no existe ninguna cesión posible por debajo de lo ya acordado", ha advertido.
El sindicato ha manifestado que "a partir de ese suelo irrenunciable, las propuestas recogidas en las diferentes plataformas sindicales son completamente negociables".
Los responsables de la negociación de UGT han lamentado que tras cinco reuniones desde febrero, "SEA no ha presentado una sola contrapropuesta seria". "La patronal está llevando este proceso a un callejón sin salida, mientras las personas trabajadoras del metal siguen bajo un convenio vencido", ha censurado.
Por todo ello, ha avisado de que SEA "no acude con propuestas reales que partan del convenio vigente" a la próximo reunión, "la representación sindical no tendrá más opción que valorar las medidas de presión a su alcance".
"Cuatro meses de espera tienen un límite; las trabajadoras y los trabajadores del metal de Álava no pueden seguir pagando la inmovilidad de su patronal", ha advertido.