El Último de la Fila deleita al público vizcaíno 30 años después de su última actuación derrochando carisma y sonido

Manolo García y Quimi Portet recuperan también grandes canciones de Los Burros y Los Rápidos en un BEC a rebosar, y entregado a cantar y bailar

El cantante Manolo García, del grupo musical ‘El Último de la Fila’
El cantante Manolo García, del grupo musical ‘El Último de la Fila’- Ricardo Rubio - Europa Press
Europa Press País Vasco
Actualizado: domingo, 31 mayo 2026 10:58

BILBAO, 31 May. (EUROPA PRESS) -

El Último de la Fila deleitó esta pasada noche al público vizcaíno 30 años después de su última actuación en Bizkaia derrochando carisma y con un sonido impecable en un BEC para el que no quedaba ni una entrada, también agotadas para su próxima actuación del 5 de junio. Manolo García y Quimi Portet recuperaron grandes canciones de Los Rápidos y Los Burros ante un público entregado, que no paró de cantar, bailar y aplaudir a la mítica banda, que se hizo merecedora de ello.

El escenario de Barakaldo se convirtió en un enorme karaoke con las miles de personas que llenaron el BEC entonando 'Querida Milagros', 'Aviones plateados', 'El loco de la calle', 'Mar antiguo', 'Cuando el amor te tenga', 'Como un burro amarrado a la puerta del baile' o 'Insurreción'.

Casi dos horas y media de concierto, que empezó puntualmente a las 21.30 horas, para acabar poco antes de la medianoche, tiempo en el que el inagotable Manolo García hizo un derroche de energía, simpatía y carisma, acompañado por un portento de voz que alcanzó unos admirables altos como hizo en 'Querida Milagros'. "Canta igual o mejor que hace 30 años. El Último de la Fila no ha perdido ni un ápice del sonido original", aseguraba un fan.

Al público no le importó que calcaran el 'set list' que se viene repitiendo en los conciertos de la gira de regreso del grupo, con la única sorpresa del invitado especial Ruper Ordorika, quien interpretó su tema 'Martin Larralde', con los coros de Manolo García.

La última ocasión en la que el grupo catalán había visitado Bizkaia fue el 26 de noviembre de 1995, donde reunió a casi 10.000 fieles en el pabellón de La Casilla, en Bilbao. Tal como comentó Quimi Portet a medio concierto, cuando se iniciaban en el mundo de la música y solo iban a verles decenas de personas, Manolo García acababa siempre los conciertos diciendo al público: "id y multiplicaos".

Ese llamamiento ha tenido su reflejo años después con las 30.000 personas que van a poder verlos en el BEC de Barakaldo en dos jornadas con entradas agotadas, lo que ha hecho preguntarse a muchos fans si no se podría haber hecho un gran concierto en el Estadio de San Mamés, convencidos de que se podrían haber alcanzado los 47.000 espectadores que congregó Fito y Fitipaldis en junio de 2022 en este campo.

Consideracion aparte merece Manolo García, que a sus 70 años derrocha energía, sin parar de moverse por el escenario, cantando como nunca, y alcanzado una complicidad con el público, entre quienes paseó por la pista mientras interpretaba 'Canta por mí' poniendo en dificultades a su equipo de seguridad, que intentaba a duras penas hacerle pasillo mientras los fans intentaban acercarse a su ídolo. "No se puede ser más guay que Manolo", decía una fan.

El cantante dedicó el concierto a los pequeños agricultores, ganaderos y pescadores, hizo uso de dos sofás para entonar sentado un par de temas, tomándose un pequeño descanso, y blandió una cachaba de madera quizá también como guiño a las referencias a lo "viejo".

También paró el concierto por una indisposición momentánea de un espectador, tras lo que retomaron el tema en una alarde de sincronización de la banda veterana, en la que tomó protagonismo a medio concierto su hija Sara, quien primero a los teclados y luego con la guitarra, se marcó un solo y tuvo su cota de protagonismo en las pantallas que flanqueaban el escenario.

En definitiva, ganaron las canciones (26 más la de Ruper Ordorika) y un público que pudo disfrutar de un concierto con una sonido impecable, "dos horas y media con cara de felicidad olvidando los problemas", como dijo Manolo García, y dejando probablemente fuera a otro puñado de fieles que no han podido conseguir entrada, como se apreció ayer a las afueras del BEC con chicas exhibiendo carteles con el texto "compro entradas".

El próximo 5 de junio se repetirá el concierto en el BEC en el que muchos de los fieles que lo disfrutaron ayer volverán a repetir cita, convencidos de que puede ser la última vez que los puedan ver en Bizkaia. Incluso algunos fans relataban que han comprado entradas para conciertos como el de Sevilla "con entradas más baratas" que este.

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