Afectados por la ola de incendios renuncian a ayudas para arreglar segundas viviendas por "falta de recursos"

Incendio en As Neves
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 13/10/2018 16:51:46CET

Surgen proyectos en las 'zonas cero' como un parque forestal en Nigrán, un programa educativo en As Neves y una barrera natural en Carballeda

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Varios de los afectados por la ola de incendios que arrasó hace un año las casas que empleaban como segundas viviendas están renunciando a las ayudas por "falta de recursos", puesto que la Xunta aporta el 40% para la reconstrucción pero siempre y cuando el propietario comprometa el 60% restante.

   Así lo expone en conversación con Europa Press, el alcalde de As Neves (Pontevedra), Xosé Manuel Rodríguez Méndez (BNG), quien explica que "la gente que carece de recursos suficientes para aportar el 60% restante está renunciando a esa línea de ayudas porque es netamente insuficiente para poder volver a poner en marcha una vivienda".

   Esta situación provoca que "se está quedando por el camino una cantidad importante de viviendas que no se van a volver a construir por falta de recursos".

   De hecho, en As Neves hubo 114 viviendas afectadas por los fuegos. Cinco de ellas están identificadas como primera vivienda, cuatro de las cuales se están arreglando (una de estas no se va a reconstruir), para lo cual la Xunta destina el 100%. Sin embargo, de las consideradas como viviendas ocasionales, la "mayor parte" se encuentra con estas dificultades --pues la orden de ayudas establece que se debe presentar un calendario de ejecución, con importes por anualidad y una memoria sobre reposición de los daños--.

   A este respecto, el alcalde de Carballeda de Avia (Ourense), Luis Milia (PSOE), apunta al "problema grande" de que queden "casas totalmente destrozadas en el medio del pueblo", "con peligro para el vecino colindante", a la vez que "pueden caer y provocar una desgracia".

   Explica Milia que en este municipio se entregarán próximamente las primeras casas habituales reconstruidas. Sin embargo, "hay gente que vive en Ourense y que venía el fin de semana a casa de sus padres", pero "si una reforma de segunda vivienda vale 100.000 euros, le dan solo 40.000, por lo que esa gente no dispone de los otros 60.000 euros ahora".

   Por ello, el regidor de Carballeda de Avia remarca que ya le ha pedido al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que se aporte ese 40% para "que la gente vaya haciendo la obra justificada con facturas" y poder "asegurar paredes y poner los tejados". Y después los afectados hagan la reforma poco a poco en la medida de sus posibilidades, porque de lo contrario estas personas "no van a volver por allí" y se va a incidir en el "abandono".

OTRAS DEMANDAS

   Por su parte, el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Alfredo García, constata que "ha habido problemas" en relación con las ayudas concedidas tras la ola de incendios.

   En declaraciones a Europa Press, critica al anterior Gobierno central, pues acordó la declaración de lo que antes se conocía como zona catastrófica pero "se olvidó de lo más importante", ya que no incorporó "ninguna cantidad económica". Si bien, el actual Ejecutivo socialista ha desbloqueado recientemente ayudas.

   En Ponteareas, el alcalde, Xosé Represas (BNG), indica que los municipios afectados por los fuegos también tienen otras necesidades. Pone de ejemplo que en las parroquias de San Mateo, Moreira y Angoares hay "más de 700 vecinos" que carecen de red municipal de agua, por lo que en época de sequía los pozos que usan no son suficientes. "No estamos recibiendo ese apoyo que le hemos demandado a la Xunta", reprocha.

   A la problemática de las segundas viviendas se une lo ocurrido en construcciones menores como puedan ser alpendres quemados, que corren el riesgo también de quedar abandonados, con un plazo de justificación "muy pequeño" para terminarlos, indica el regidor de As Neves.

   "El modelo de ayuda que se planteó fue un error, lo dijimos desde el primer momento, con una contribución tan raquítica, con las exigencias que se impusieron... Si apostamos por el medio rural y que la gente se quede a vivir aquí lo último que podemos hacer es poner trabas, y eso es lo que está pasando", sentencia Xosé Manuel Rodríguez.

   Un ejemplo es el que pone el alcalde de Carballeda de Avia, pues en su municipio ardieron "unos 30 hórreos que quedan sin arreglar". Lamenta que el decreto de la Xunta se estipula que para ser subvencionados "tienen que estar en la misma parcela de la vivienda", "lo que es no conocer la realidad gallega", porque "los que están al lado de las casas son de adorno".

PROYECTOS EN LAS 'ZONAS CERO'

   A lo largo de este primer año desde la ola de incendios del 14 y 15 de octubre de 2017, que quemó casi 50.000 hectáreas --con cuatro fallecidos--, los municipios de las 'zonas cero' han iniciado diferentes proyectos para evitar que tragedias como esta no vuelvan a ocurrir.

   Uno de ellos es el parque forestal que se prevé realizar en Nigrán, en Os Matos, en las riberas del río Táboas. El alcalde, Juan González (PSOE), explica a Europa Press que el fuego hizo ver a todos que "no se estaban haciendo las cosas suficientemente bien". "O cambiábamos o esto se podía repetir", afirma.

   Será "el primer parque forestal de la comarca", en el que habrá especies con mayor resistencia al fuego. Un borrador estará listo estos días para conocer "cómo va a ser" su diseño.

   En Ponteareas, el alcalde resalta que "hubo un esfuerzo sobre todo de las comunidades de montes" para la regeneración, mientras se plantarán 105.000 abedules en una zona calcinada de Padróns, con apoyo de Xunta y el Banco Santander.

   Carballeda de Avia está "esperando que la Xunta califique, dé prioridad y mande para su aprobación" un proyecto pionero de recuperación del monte, con la unión de parcelas privadas para que los pastizales sirvan como barreras naturales contra el fuego. "A la conselleira de antes le encantaba, supongo que al actual más, porque fuimos al Parlamento y les gustó a todos los grupos", subraya.

   El alcalde de Carballeda explica que esta iniciativa se hace con los municipios de As Neves, Ponte Caldelas, Arbo y Cerdedo-Cotobade, en colaboración de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y para lo cual se pidió ayuda a Europa. El objetivo es crear empleo y fijar población con la puesta en marcha de, por ejemplo, explotaciones de cachenas.

   En As Neves se enfocan los cambios desde dos perspectivas. Por un lado, se va a aprobar un plan de incendios, que incorpora las obligaciones de gestión de biomasa, con todos los espacios perimetrales de los núcleos en donde identifica las parcelas en las que hay que actuar para "eliminar elementos potencialmente peligrosos". Su fase técnica está terminada y se está a la espera de la aprobación de la Xunta. La previsión es que si el documento llega sin acotación de modificación del Gobierno gallego se aprobará en pleno municipal en la primera semana de noviembre.

   "Vamos a aplicar el máximo rango competencial que la normativa nos atribuye", asegura el regidor de As Neves. Con todo, avisa: "Necesitamos compromiso decidido de quien tiene competencia forestal, que es la Consellería de Medio Rural, para poder ordenar el resto del territorio, que es inmenso".

   La otra vertiente en la que trabaja el Ayuntamiento de As Neves es la educacional. Para el curso 2018-19 pone en marcha el programa 'O Monte nace na escola', con acciones en favor del medio ambiente para "toda la comunidad escolar, desde infantil a bachillerato", y el cual se financia con "la solidaridad" de los que hicieron aportaciones tras la ola de fuegos.

   El día 15 habrá un acto con toda la comunidad escolar y asociaciones en As Neves para recordar al movimiento reivindicativo 'Queremos verde', que apareció en los días siguiente a los fuegos de hace un año, "cuando todo era negro".