SANTIAGO DE COMPOSTELA 27 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Sectorial Forestal Gallega (Asefoga) anunció hoy que editará próximamente una guía de "buenas prácticas" con "instrucciones concretas" para que los profesionales del sector forestal puedan "hacer sus explotaciones sostenibles económica y medioambientalmente".
En este sentido, el director del proyecto, Miguel Acuña, señaló que el objetivo de esta acción es promover la "utilización racional de los recursos forestales" para lo que se pondrá en marcha, además de la edición de la guía, una serie de "acciones gratuitas de educación y formación" en este ámbito.
Miguel Acuña indicó asimismo que la guía creada por Asefoga se ideó con la intención de que los trabajadores, tanto autónomos como de pequeñas y medianas empresas forestales, realicen las labores en el monte utilizando un instrumento que les "ayude a mejorar la gestión, planificación y ordenación del territorio". Así, añadió que un "hipotético incendio" será "menos agresivo", ya que el bosque estará "bien gestionado".
La guía, resaltó el director del proyecto, se desarrolla bajo el principio de la "gestión forestal sostenible", esto es, que "el bosque siempre produce y nunca muere cuando se le deja un margen de regeneración natural", por lo que anima a la puesta en marcha de "acciones que fomenten la biodiversidad".
CALIDAD DEL PRODUCTO
Para que la explotación sea "también económicamente viable", la guía hace hincapié en el "fomento de la multifuncionalidad del bosque"; la "prevención de riesgos laborales" para los trabajadores del medio; y la "certificación forestal", que "asegura la calidad" al comprador del producto.
El manual que editará Asefoga contiene además información sobre la aportación de las superficies forestales al ciclo total del carbono, el papel protector del suelo como regulador del régimen hidrológico y almacén de biodiversidad y los requerimientos del hábitat de las especies de la fauna de los bosques para "su conservación".
La edición de esta guía es una iniciativa cofinanciada por el Fondo Social Europeo y la Fundación Biodiversidad, con la intención de "contribuir al desarrollo del empleo", en este caso "rural", al "espíritu de empresa", a la "adaptabilidad" y a la "inversión en recursos humanos".