A CORUÑA 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
La secretaria general del Sindicato Labrego Galego (SLG), Carme Freire, acusó hoy a la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino, Elena Espinosa, de "mentir descaradamente" sobre la cuantía que se paga a los ganaderos por el litro de leche y volvió a exigir "un precio mínimo" para garantizar que éste cubra los costes de producción.
Freire, acompañada por otros dirigentes del SLG, entregó hoy un escrito dirigido a la ministra Espinosa en la Delegación del Gobierno en Galicia, coincidiendo con el Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea en Luxemburgo, donde se recogen las "reivindicaciones" de este sindicato y las "realidades" de los productores lácteos, indicó, en declaraciones a los periodistas.
Así, reiteró la exigencia de fijar un "precio mínimo" para la leche que se compra a los ganaderos y calificó de "inaceptable" que la ministra "esté mintiendo descaradamente a la ciudadanía diciendo que el litro de leche en origen se paga a 30 céntimos", manifestó en alusión a las manifestaciones realizadas por la titular de Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino en un foro celebrado sobre el sector agroganadero celebrado recientemente en Santiago.
"Será en su casa", afirmó la secretaria general del SLG, quien aseguró que en el mes de septiembre las cantidades que se pagaron a los ganaderos oscilaron entre los 16 y los 28,2 céntimos y apuntó que "hace 15 días" estos precios estuvieron "entre los 15 y los 27 céntimos".
"Esos son los precios con los que la ministra y sus lacayos piensan que los ganaderos vamos a seguir soportando", añadió Freire, quien instó a la titular de Medio Rural a asumir "la responsabilidad de sus actos y de lo que está aconteciendo en el sector".
"RECONDUCIR" LA POLÍTICA COMUNITARIA
Entre otras medidas, la secretaria general del SLG pidió que se "reconduzca" la política comunitaria en esta materia. Así, reclamó "que no se siga aumentando la producción de leche en Europa para que las multinacionales y la industria se abastezcan de leche barata", apuntó.
Freire argumentó que "equilibrar la producción de la leche para que no haya este problema social y económico --afirmó en alusión a la crisis que atraviesan las explotaciones ganaderas-- es una decisión política que no cuesta un euro". Asimismo, pidió un "control" sobre la producción láctea europea, en referencia a un mecanismo como el actual sistema de cuotas.
Al respecto, descartó la posibilidad de un "control individualizado" de las explotaciones --en referencia a la 'supertasa' que la CE propuso aplicar a los ganaderos--. "Tiene que haber un control global de la producción y una redistribución para que todo el mundo pueda vivir con un precio digno de este trabajo", insistió.
También consideró necesarias "ayudas puntuales" para paliar la crisis por la que atraviesan las explotaciones, pero advirtió de que no respaldarán la concesión de ayudas "a cambio de no tener precio", añadió en referencia a lo que se paga a los ganaderos por litro de leche en origen.
"Si no hay una apuesta política por mantener el sector con medidas políticas, no se va a mantener a golpe de talonario", insistió Freire, quien pidió a los ministros de Agricultura de la Unión Europea que "se tomen en serio al sector".