Innova.- Un grupo de científicos, incluidos investigadores de la USC, impulsan la astronomía de rayos cósmicos

Actualizado 09/11/2007 19:04:24 CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

Científicos del observatorio Auger, entre los que se encuentran investigadores del Grupo de Astrofísica de Partículas de la Universidade de Santiago (USC), anunciaron una forma de hacer astronomía, usando partículas "muy energéticas", consistente en el nacimiento de la astronomía de rayos cósmicos.

Estos investigadores de 17 países demostraron que "las partículas más energéticas jamás detectadas" no proceden de direcciones distribuidas uniformemente en el firmamento, sino que apuntan a zonas en las que hay galaxias con núcleos activos en su parte central y "a distancias relativamente próximas", según explicó la USC.

Así, los integrantes del proyecto pusieron de manifiesto la evidencia de que los Núcleos Activos de Galaxias (AGN) podrían ser responsables de las partículas o rayos cósmicos más energéticos que llegan a la Tierra. Estos datos forman parte de los primeros resultados del Observatorio Pierre Auger, considerado el "detector de rayos cósmicos más grande del mundo".

El profesor que dirige el Grupo de Astrofísica de Partículas de la USC, Enrique Zas, explicó que los AGN "son unos de los objetos más violentos del universo cuya fuente de energía se cree que es un agujero negro muy pesado que se alberga en su interior y que engulle enormes cantidades de energía". Estos núcleos capturan gas, polvo y materia y simultáneamente "emiten enormes cantidades de radiación y materia".

NUEVA FORMA DE HACER ASTRONOMÍA.

De este modo, según manifestó, se trata del nacimiento de una nueva forma de hacer astronomía, usando partículas muy energéticas, tanto que no se desvían en los campos magnéticos intergalácticos, apuntando directamente a las fuentes que las producen.

En la actualidad y, según puntualizó el profesor Zas, se desconocen aún los mecanismos de producción de partículas de energía, hasta 100 millones de veces mayores que las obtenidas en el acelerador de partículas más grandes del mundo.

Según recordó la USC, los investigadores de la Universidade de Santiago, en colaboración con el premio Nobel J. Cronin, demostraron en 1996 que estudiando los chubascos que inciden con "mucha inclinación" en el observatorio se pueden detectar neutrinos de altas energías, otro de los desafíos pendientes en el campo de la astrofísica de partículas.