Publicado 25/02/2015 19:25CET

El acusado de matar a su madre con un martillo dice que no lo hizo y que huyó porque tiene antecedentes

OURENSE:25/02/2015: JUICIO EN LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE LUIS P.R. DE 37 AÑOS AC
EUROPA PRESS/Rosa Veiga

La otra hija de la víctima declaró que su madre anotaba "todo lo que él le robaba" y lo descontaba de la herencia

OURENSE, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

El acusado de matar a su madre con un martillo y un cable de teléfono ha declarado en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Ourense que no lo hizo y que huyó al encontrarse con el cadáver en la casa que compartían ambos porque tiene antecedentes y temía que lo acusasen si llamaba a la policía.

El juicio de Luis P.R. comenzó a las 10,00 horas con su declaración, en la que detalló que su relación con su madre era buena, "con discusiones como cualquier otra familia" y que desde que él era pequeño "ella cerraba su habitación con llave porque a veces le sustraía cosas".

Según el acusado, el día 6 de agosto de 2012 su madre fue al médico porque se encontraba mal "y a la vuelta se metió en cama" y eso mismo le dijo a una amiga que le llamó por teléfono.

Él se acostó también tras tomarse las pastillas pautadas por psicólogo y psiquiatra, aunque esa noche tomó "alguna de más porque estaba ansioso", y fumó dos porros. Al día siguiente vio la habitación de su madre abierta, la puerta de la casa arrimada y en el salón el cadáver de la mujer.

"Entré en el salón y la tapé con la alfombra porque me dolía verla así", ha relatado, y explicó que inmediatamente cogió el dinero que él tenía y sólo pensó "en desconectar" porque no podía asimilar que su madre hubiese muerto.

Según ha dicho, se le ocurrió coger el teléfono "pero no sabía a quien llamar", pues temió que le acusaran de lo ocurrido por tener antecedentes de prisión por robo.

CORTÓ LA LUZ

El acusado narró que tocó el cadáver "para retirarle el pelo de la cara", cortó la luz en la casa y se fue. Llamó a una amiga y le dio la mochila, en la que llevaba cartillas bancarias de su madre y teléfono móvil, para que se los guardase.

Esa amiga declaró como testigo y confirmó lo dicho por el acusado. Además, intentó convencerlo de que se entregase y él le explicó que tenía antecedentes, aunque finalmente se entregó directamente en la prisión dos días después de la muerte de la mujer en su casa, en la céntrica calle Concello, lateral al edificio judicial donde se celebra la vista.

A los detalles por los que le preguntaron las partes, el acusado ha apuntado que no vio las puertas del salón cerradas con un cable colocado en forma de ocho, tampoco el martillo situado al lado del cadáver, ni abrió la puerta de la habitación de ella.

En respuesta a cuestiones de su abogado, ha indicado que la otra hija de la mujer no iba por la casa. "La última vez fue en la navidad de 2012 y para eso sólo para gritarle e insultarla", ha señalado.

ANOTABA LO QUE LE ROBABA

Esa hija declaró como testigo que es hermana adoptiva del acusado y su tía biológica. La fallecida era abuela biológica del acusado, y pasó a ser su tutora al fallecer la madre biológica cuando el presunto homicida tenía tres años.

Así, la hermana adoptiva del acusado ha asegurado que su madre "anotaba siempre todo lo que Luis le iba robando y se lo descontaba de la herencia". El listado está en manos de la policía, tal como confirmó uno de los agentes que testificó.

La testigo fue la que avisó a la policía al ir el día 8 de agosto a la casa en la que vivía su madre y el acusado y ver a través de los cristales de las puertas del salón un bulto envuelto en la alfombra. De acuerdo con su relato, decidió ir a la casa después de intentar durante todo el día 7 hablar con su madre por teléfono sin obtener respuesta.

Todos los testigos previstos por las partes prestaron declaración en el primer día del juicio, excepto los peritos que lo harán el jueves. En las dos horas y media que duró la sesión del miércoles, declaró también el médico que diagnosticó al acusado una "patología dual" consistente en toxicomanía y un trastorno de episodios compulsivos de agresividad. El médico confirmó el tratamiento y aseguró que no provoca más agresividad "sino todo lo contrario".

También declaró una amiga de la víctima que la llamó el día 7 por teléfono, al que respondió el hijo y le explicó que no se podía poner porque estaba durmiendo después de ir al médico.

VEINTE AÑOS Y DESHEREDARLE

La fiscal pide 20 años de cárcel por los delitos de homicidio y robo, pues atribuye al acusado haber utilizado un cable de teléfono para "apretar el cuerllo de la mujer a la que golpeó reiteradamente en cabeza y cuerpo con un martillo" para "hacerse con su dinero para obtener droga". Además, la fiscal pide una indemnización de 80.000 euros para la otra hija de la víctima.

La acusación particular se adhirió a la calificación y peticiones de la fiscal, excepto en la indemnización, pues reclama 140.000 euros por daño moral derivado "de los hechos, tanto por su resultado como por el modo en que se produjeron".

Además, pide que se declare al acusado "heredero incapaz de heredar de su madre, por causa de indignidad" y que se le condene a "estar y pasar por esa declaración".

La segunda sesión y última prevista comenzará también a las 10,00 este jueves.