Actualizado 14/08/2009 19:30 CET

El alcalde de Ourense quiere "pelear" contra el botellón y espera poner "sobre la mesa" un proyecto cívico en septiembre

Rodríguez insta a "todos" a "participar" para aportar "soluciones" y aboga por controlar el consumo de alcohol entre los menores de edad

OURENSE, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Ourense, el socialista Francisco Rodríguez, afirmó hoy que desde el gobierno municipal quieren "pelear contra el problema del botellón" y espera que a partir del próximo mes de septiembre puedan "poner encima de la mesa" un proyecto "cívico" donde "participen todos los que puedan aportar algo para solucionar este problema".

En una entrevista en la Cadena Cope, recogida por Europa Press, Francisco Rodríguez subrayó que el fenómeno del botellón "no es exclusivo de Ourense" y añadió que "no es tan importante como puede ser en otras ciudades como Santiago o A Coruña". Aún así, aseguró que se trata de un "problema" que "perjudica a los vecinos que tienen derecho al descanso".

El regidor socialista expresó su preocupación por el consumo de bebidas alcohólicas por parte de los menores de edad, algo que considera que "hay que controlar con eficacia".

Rodríguez respondió a las críticas del PP que lo culpaban de "mirar para otro lado" que "no es verdad" que el gobierno municipal "no hiciera nada" hasta la fecha sino que están trabajando para constituir una "plataforma de coordinación" donde se establezcan "medidas para luchar contra este fenómeno".

En este sentido, destacó que desde las concejalías de Sanidade, Igualdade y Policía del Ayuntamiento de Ourense están "intentando buscar medidas que contribuyan a eliminar este problema que es difícil" y añadió que mientras "no encontremos medidas que incidan en el control del consumo de alcohol en los menores y que los vecinos tengan derecho al descanso estamos ejerciendo medidas de control para que los perjuicios sean los mínimos".

El alcalde de Ourense manifestó que "lo de prohibir el botellón suena mal" y añadió que las "experiencias de otros lugares" en la línea de hacer concentraciones fuera del término urbano "tampoco están funcionando muy bien" por lo que el regidor socialista aboga por "intentar convencer a los jóvenes de que el botellón debe practicarse en lugares que no generen molestia". "Lo más importante es que se establezcan los controles para evitar el consumo en los menores de edad", aseveró.

Francisco Rodríguez señaló que hasta que encuentren una "solución global" seguirán manteniendo la vigilancia en aquellos puntos en los que se produzcan concentraciones de jóvenes en torno al botellón.

FINCA SANTAMARIÑA

La junta de Gobierno del Ayuntamiento de Ourense aprobó esta mañana, en sesión extraordinaria, el proyecto de urbanización de la Finca Santamariña, que tendrá una inversión de 15,5 millones de euros.

Francisco Rodríguez explicó que la aprobación de este proyecto "culmina" los trámites administrativos del mismo para que "se convierta en una realidad y comience a desarrollarse esta obra de urbanización".

El regidor municipal calificaba de "buena noticia" el "volumen de obra" que generará la inversión en la urbanización de estos terrenos "que va a significar la creación de nuevos puestos de trabajo en un momento de crisis económica".

Francisco Rodríguez manifestó qua la Finca Santamariña se convertirá una nueva "centralidad" de la ciudad de Ourense "tanto desde el punto de vista urbanístico como comercial" que estará "entroncada con la ronda 'boulevard' que estamos determinando". "En el futuro Mariñamansa será una de las zonas de mayor progreso de nuestra ciudad", aseveró el regidor municipal ourensano.

El proyecto de urbanización incluye un desarrollo residencia "muy importante" además de una zona comercial de más de 40 mil metros cuadrados. Francisco Rodríguez destacó los compromisos que el Ayuntamiento de Ourense negoció con la adjudicataria del proyecto, la inmobiliaria catalana Flager, unos "compromisos" que "revertirán en beneficio de la ciudad".

El regidor socialista destacó la construcción de un Auditorio al aire libre con capacidad para 5.000 personas, además de un centro cívico y social que contará en sus alrededores con zonas verdes.