Un amante ocasional del acusado del crimen de la calle Oporto intenta no declarar por sentirse "superado" al verle

Otro testigo fue reprendido por el juez tras insultar al acusado y compararle con un "pedazo de mierda"

Europa Press Galicia
Actualizado: viernes, 17 septiembre 2010 16:35

VIGO, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

Uno de los testigos citados para declarar este viernes en el juicio que se sigue contra el presunto autor del doble asesinato de la calle Oporto de Vigo, y que mantuvo relaciones sexuales esporádicas con el acusado, ha intentado no testificar ante la sala al sentirse, según explicó posteriormente, "superado por la situación", cuando se encontró de frente con Jacobo Piñeiro.

Según ha precisado el propio testigo al término de la sesión, coincidió con el acusado, Jacobo Piñeiro Rial, y con la familia de éste, en un momento en que se hizo un receso y estaba esperando para entrar en la sala. Ante la presencia del autor confeso del crimen, el testigo abandonó precipitadamente el edificio de los juzgados, y tuvo que ser conducido de vuelta por un agente del Cuerpo Nacional de Policía y una funcionaria judicial.

Este hombre ha reconocido sentirse atemorizado ante la presencia de Jacobo que, debido a que se anuló su condena anterior y se agotó el período de prisión provisional, se encuentra en situación de libertad. A ese respecto, el testigo ha recordado que es vecino del acusado y que, en este tiempo desde que ha salido de la cárcel, ha llegado a encontrarse con él, lo que le llevó a quedarse "literalmente descompuesto".

Además, ha reconocido que, desde que Piñeiro está en libertad, duerme "con un hacha bajo la almohada" ante el temor de que éste se presente en su casa. El testigo ha admitido sentirse molesto por el hecho de que la familia del acusado le muestre su rechazo las veces que se han encontrado. "Parece que el malo soy yo porque soy maricón, y su hijo no, porque dice que han intentado violarle", ha afirmado.

ACUSADO VIOLENTO

Este hombre ha mantenido en la sala la misma versión que dio en el primer juicio que se celebró por este crimen. Así, ha relatado que Jacobo Piñeiro estuvo en su casa horas después de cometer el doble asesinato, con aspecto de tener "resaca" aunque "lúcido" y que, tras ver en la televisión unas imágenes de lo ocurrido, confesó ser el autor de los hechos. Asimismo, ha reiterado que, pese a que le ofreció acompañarle para que se entregase a la Guardia Civil, "él se negó, dijo que no quería ir a la cárcel porque quería ver crecer a su hijo".

Este testigo, al igual que otro que ha prestado declaración este viernes, reconoció haber mantenido relaciones sexuales con Piñeiro --pese a que el acusado negó haberse acostado nunca con un hombre--, y también ha admitido estar presente durante un episodio violento que el acusado protagonizó en su casa. Según su versión, en una ocasión llevó a su mujer al domicilio con la intención de realizar "un trío", a lo que él se negó, y Jacobo acabó discutiendo con la chica y agrediéndole.

OTROS TESTIGOS

Durante la vista también comparecieron ante el tribunal varios amigos de las víctimas --Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson Luciano--, así como compañeros de trabajo, que han coincidido en señalar que ambos eran "cariñosos" y "para nada violentos". También han confirmado que el acusado y uno de los fallecidos, Isaac, estuvieron horas encerrados en una habitación, "se supone que manteniendo relaciones".

Uno de los testigos ha declarado incluso que llegó a ver al acusado en el piso donde sucedieron los hechos, con "pinta de sobrado" y dirigiéndose a los presentes de modo "soberbio". Según ha apuntado, estaba "atacado de coca hasta la médula".

Este testigo fue reprendido por el magistrado ya que, en un momento de su intervención, dijo que daba por hecho que el acusado estaba en la casa porque "se percibía que allí había mierda, un pedazo de mierda". Además, cuando acabó de responder las preguntas y se disponía a salir de la sala, se dirigió a Jacobo Piñeiro y le espetó "hijo de la gran puta", un incidente que la defensa atribuyó a que había declarado "bajo un odio acérrimo al acusado".

VECINOS

Al igual que en el anterior juicio, dos vecinos del inmueble en el que ocurrió el crimen han prestado declaración. Uno de ellos, ha explicado que se despertó de madrugada por los "golpes" y los gritos que decían "¡para, para!" que se escuchaban en el piso donde se produjo el doble asesinato y que, a primera hora de la mañana, se percató de que salía humo de ese domicilio --Piñeiro prendió varios focos de fuego--, por lo que llamó a los bomberos.

Otra vecina ha identificado al acusado como el chico con el que se cruzó esa mañana y al que ayudó a abrir la puerta del portal porque "llevaba una maleta en una mano y la otra envuelta con una bolsa o una venda, y no podía". La mujer también ha asegurado que escuchó de madrugada "tres ¡ays! seguidos de golpes y como un portazo fortísimo al final".

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