Actualizado 25/11/2008 20:38 CET

El Ayuntamiento de Ferrol propone una zona verde de 110.000 metros cuadrados en la fraga que PP e IF querían urbanizar

El BNG ya votó a favor del proyecto en la Comisión de Urbanismo, pero el PSdeG necesita de más apoyos para sacarlo adelante en el pleno

FERROL, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El gobierno local de Ferrol, presidido en minoría por el PSdeG, llevará al pleno municipal la paralización durante un año de la concesión de licencias de parcelamiento, edificación y derribo en un área de 110.000 metros en el entorno de la Fraga de Menáncaro, como paso previo a la modificación del plan urbanístico para preservar la zona y crear un "gran anillo verde".

El PSdeG llevó a la Comisión de Urbanismo de hoy la paralización de la concesión de licencias y el estudio sobre el ámbito urbanístico de un "eje verde" que se extenderá desde la ensenada de la Malata hasta el Valle de Mandiá, con ramificaciones hacia los lugares de la Bailadora y de Pazos, siguiendo el río Sardiña, uno de los últimos entornos fluviales respetados por el crecimiento urbanístico.

La Fraga de Menáncaro, que se incluirá en el "anillo verde" anunciado hoy por el concejal de Urbanismo, Ángel Mato, se convirtió en uno de los principales conflictos ciudadanos para la anterior coalición municipal formada por PP e Independientes por Ferrol. Su proyecto de urbanización de la zona con 80 chalés y un hotel de lujo provocó airadas protestas vecinales y fue finalmente anulado en agosto de 2007, tras las elecciones municipales y la victoria de los socialistas, por los votos del PSOE, de IU y del BNG.

El valor de la fraga está avalado por informes de la Consellería de Medio Ambiente y de la Dirección Xeral de Patrimonio, que constatan la presencia de hasta 12 especies en peligro de extinción -sobre todo anfibios y reptiles-, de aves como halcones peregrinos, de robles y castaños centenarios, y de elementos patrimoniales como molinos y mámoas o castros en vías de catalogación.

NECESIDAD DE APOYOS

La suspensión de licencias durante un año y la aprobación del estudio sobre el "eje verde" fueron votados a favor en la Comisión de Urbanismo por el PSOE y el BNG. Los otros tres grupos políticos, PP, IU e IF, se reservaron para el pleno. Los socialistas precisarán el apoyo de alguna de estas formaciones ante su situación en minoría, con nueve concejales de 25, que no solventa el apoyo de los nacionalistas, con sólo dos ediles.

Los dos puntos serán abordados en el pleno municipal de esta semana, como paso previo a la modificación puntual del Plan Urbanístico para la zona y su adaptación a la Ley do Solo de Galicia. Ángel Mato fija el plazo de 12 meses para concretar, con el visto bueno de la Consellería de Política Territorial, unos cambios que permitirán crear "espacios públicos de esparcimiento y ocio" con rutas peatonales o para bicicletas, similares a los que existen en los entornos fluviales de Ourense o Lugo.

El gobierno local confía en disponer de inversiones procedentes del Ministerio de Medio Ambiente o de la Unión Europea, para avanzar en un proyecto de "urbanismo compatible con la preservación del entorno" con el que se aprovechará la "oportunidad" que para la Administración supone el haber "llegado a tiempo de evitar un perjuicio que sería irreparable", según afirmó Ángel Mato.

El Ayuntamiento encargará también una valoración sobre las indemnizaciones a las que tendrá que hacer frente debido al cambio de calificación puntual del suelo. En todo caso, Mato sostiene que, como en el entorno de la Fraga de Menáncaro "la propiedad del suelo no va a cambiar", la Administración local tan sólo tendría que hacerse cargo de los trabajos técnicos realizados en el proyecto de urbanización.